¿Te imaginas encontrar un libro con recetas de destilados desconocidos de 1895? ¿Y te imaginas recuperarlos utilizando los mismos métodos de elaboración de entonces? Pues eso ni más ni menos es lo que han hecho en Xoriguer, la destilería heredera de Fornero, otra de las tradicionales destilerías del Puerto de Maó, en Menorca. De momento han empezado con Flor de Vent (Flor de viento), un licor que en inicio se llamaba Flor de Menorca, y que parece que había desaparecido del imaginario colectivo. Se trata de una variante local de la Flor de Anís, con prácticamente la misma composición y 25º de alcohol. Para hacerlo de nuevo, la destilería Xoriguer mantiene un proceso artesanal ininterrumpido durante siglos en alambiques centenarios (¡el más antiguo tiene 270 años!), y usan leña y agua de mar para refrigerar. 

Receta de 1985 con un look muy actual. Foto de David Arquimbau.

No es el único pero sí el último en llegar. Un proceso parecido siguieron en su momento “Calent” (Caliente) y “Estomacal”, licores que combinan maceración y destilación, lo que les proporciona una integración armónica de todos los aromas. 

Esta profusión de espirituosos y licores empezó, de alguna forma, con la ginebra, donde en Menorca tiene una historia particular y exclusiva. Hace 300 años la isla estaba bajo influencia británica, y fueron los ingleses los encargados de llevar la ginebra. Las flores y botánicos locales, la astucia de los menorquines para proveer a los británicos de su bebida favorita y el tesón de familias como los Fornero hicieron el resto. Hoy el Gin de Mahón cuenta con un sello de Indicación Geográfica y un carácter a medio camino entre la genever y la London Dry Gin. 

En Xoriguer utilizan alambiques centenarios.

La ginebra en Menorca es, en consecuencia,  una de las bebidas espirituosas más consumidas. Un clásico de las fiestas populares es la “Pomada”, un combinado a base de ginebra y limón y que tiene hasta su propia historia shakesperiana. En toda la isla se la conoce con este nombre excepto en Ciutadella, donde debido a su rivalidad con la otra principal ciudad de Menorca, Mahón, prefieren llamarla “Ginebra amb llimonada”.  

Xoriguer, ya en el siglo XX, comenzó a embotellar y comercializar la ginebra que elaboraban desde el siglo XVIII los artesanos menorquines. Gin Xoriguer, la ginebra menorquina más conocida, cuenta con la receta más antigua. Otras recetas posteriores son las de las ginebras Beltran, Son Petit y Mica, adquiridas por la destilería Xoriguer a finales del siglo pasado y relanzadas al mercado para ofrecer perfiles más florales. También la pomada pasa por este tamiz de actualización y se comercializa bajo el concepto ready to drink con posibilidad de ofrecerlo granizado por parte de Xoriguer. 

La cosa no parece que vaya a quedarse aquí. En Xoriguer siguen empeñados en recuperar sabores prácticamente desaparecidos y en mantener los procesos tradicionales. Puede que la cosa se remonte a hace trescientos años, pero lo cierto es que en Menorca han sabido mantener muy bien las costumbres aprendidas.