Vamos con la tercera entrega de nuestra consolidada serie dedicada a las distintas zonas del whisky escocés y, tras la muy marinera Islay y la polifacética Speyside, nos introduciremos en la región que produce los whiskys más suaves y amables de Escocia, las Lowlands, cuyos destilados son considerados una buena forma de inciarse en el scotch por este carácter fácilón que comentaba hace un milisegundo.

Whisky de las Lowlands: buena música, whisky suave

Las Lowlands están situadas entre la línea imaginaria que une Edimburgo con Glasgow (es decir, la nada imaginaria autovía M8) con la línea imaginaria que une Perth con el lago Lomond, conocido por dar nombre al whisky favorito del capitán Archibald Haddock, cuyo vocabulario ofensivo es de un color que ni la paleta de Van Gogh ciego de Pastis. Se da la paradoja, sin embargo, que Loch Lomond Distillery se encuentra justo al principio de las Highlands. Haddock era Highlands lover.

Hasta hace poco, las destilerías en activo de las Lowlands podían contarse con los dedos de una mano, pero desde principios de siglo, más o menos, han ido abriendo nuevas destilerías y hoy necesitarás los dedos de ambas manos, los de un pie y dos del otro: son 17 las destilerías activas, con la particularidad de que alguna de ellas, como Glasgow Distillery, se encuentra en el núcleo urbano de la ciudad que nos ha dado a Primal Scream, Mogwai, Belle & Sebastian, Franz Ferdinand, Travis, Simple Minds y muchas más bandas… Todas son de Glasgow.

Características el whisky de las Lowlands

Whisky de Islay

Lowlands, abajo a la derecha . BEBER MAGAZINE

Gracias a su privilegiada situación, próxima a las ciudades comentadas y sus puertos, el whisky de las Lowlands vivió un auge comercial en el siglo XVIII. Hace diez años, sin embargo, solo quedaban tres destilerías que realmente trabajasen. Glenkinchie, la más popular de la región gracias a su cercanía con Edimburgo, es una de ellas. Auchentoshan, pegada a Glasgow, es la segunda y más antigua de la zona (fue fundada en 1800). Bladnoch, la tercera, es la destilería más meridional de Escocia.

Los whiskys de las Lowlands son ligeros y secos, sin turba, florales, afrutados y cítricos. Tienen un perfil muy urbano, nada rústico. Hay quien les acusa de tener poco carácter y quizá por el posicionamiento machote de la categoría, los Highlands, con maltas más presentes, les batieron hace trescientos años. El caso es que son muy finos, algo que no debería ser un problema pero que en el entorno de las personas que bebemos lo es: eso explica la preferencia por determinados cócteles secos y amargos. Y, claro, por otro lado, las personas que no beben… no beben whisky.

Todo lo anterior, sin embargo, los convierte en perfectos aliados de un chorro de soda o un ginger ale. Es decir, y generalizando, son grandes whiskies para tomar combinados. Voy con tres recomendaciones…

Auchentoshan American Oak

¿Casi Bourbon? BEBER MAGAZINE

Imagina un whisky con las características amables de las Lowlands que ha sido envejecido enteramente en barricas de roble americano. Es un single malt  suave, delicado y con aromas a coco y vainilla. Perfecto para tomar con un refresco de jengibre pero también para aligerar clásicos de la coctelería.

Comprar en Drinks&Co por 23,60 euros.

Glenkinchie Distiller Edition

El complejo. BEBER MAGAZINE

Este va dedicado a quienes acusan a los Lowlands de poca complejidad. Este single malt pasa un doble proceso de envejecimiento. Primero, durante diez años, en barricas grandes y usadas cuyo impacto sobre el líquido es moderado y suave. Después, en barricas jerezanas de Amontillado. El resultado es un whisky complejo, vivo, seco y con notas de uvas pasas, cereales y madera.

Comprar en Drinks&Co por 62,90 euros.

Glenkinchie 12 Years

El arquetípico. BEBER MAGAZINE

Este es el whisky de las Lowlands por antonomasia, el ejemplo arquetípico que no puede faltar en una cata en la que quieras reconocer la región. Avainillado, floral, cítrico… fácil, muy fácil.

Comprar en Drinks&Co por 35,50 euros.