Esto va de vinos caros que no te creerías. Y no por nada, sino porque son referencias pertenecientes a bodegas que nos tienen acostumbrados a vinos mucho más asequibles. De hecho, estos vinos se podrían considerar anécdotas dentro de su gama. Anécdotas bien caras cuya intención, supongo, es quedarse a gusto y, de paso, empoderarse a través de la declaración de principios que supone poner en circulación botellas cieneuristas. Empezamos con: ‘Cuándo se vuelve muy caro lo tieso’.

Viña Albina Essencia 2011

Bien hilado. BEBER MAGAZINE

Bodegas Riojanas es una empresa estandarte de la producción de vinos con un gran nivel en su relación calidad-precio y, casi más importante, de ultra accesibilidad. Están por todos lados Referencias como Monte Real o Viña Albina son una gran opción a la que me suelo agarrar cuando me encargan los típicos artículos de selecciones de supermercado. Pero más allá de eso, Monte Real y Viña Albina -este último, sobre todo, en su versión semi-dulce-, con alguna década de guarda, se vuelven vinazos worldclass.

Pero para pretensiones, las que tiene su top absoluto de gama: Essencia. Un tinto a base de Tempranillo y Graciano con crianza en barrica francesa y americana que ya da nivel aunque lo suyo sería descorcharlo como por 2030. Además, viene en un estuche con cajoncitos con aromas y esencias de sustancias a las que evoca el propio vino. Muy bien hilado, la verdad. El vino narrativamente mejor traído del mercado.

Precio: 149,98 euros.

Tinto Figuero Tinus 2015

Salvavidas en Telva places. BEBER MAGAZINE

Nos vamos a un riberita de Figuero, una marca que, si bien no está asociada a los lineales de supermercado –o, al menos, yo no tengo esa imagen de ellos–, sí se la vincula con buenos vinos no muy caros. El #tiesosfriendly Figuero 4, o el Crianza, o Figuero 12 son auténticos blockbusters asequibles y con gran presencia en básicamente toda la hostelería madrileña.

Yo creo que hay más restaurantes en Madrid con Figuero que sin Figuero. Y es que es muy socorrido y salvavidas en locales de escueta carta o ‘Telva places’ repletos de vinos insulsos. Pues su top de gama no se anda con hostias: más de 200 euros de Tempranillo para satisfacción de los bolsillos más desahogados y riberistas.

Precio: 210,85 euros.

Enate Uno Chardonnay 2012

Enaters, uníos. BEBER MAGAZINE

Otra bodega a la que no tenemos asociada a vinos caros es Enate, emblema de la D.O. Somontano. De hecho, el salto es sensible, ya que su siguiente vino de mayor precio son los tintos de su colección de varietales a 24,90 euros. Es que Enate Uno, con permiso de los casi 600 euros que cuesta el puntual Ygay 1986, es -que yo sepa- el blanco de añada regular más caro de este país.

Ni O Soro –la ultra godello de Rafael Palacios– ni Tondonia Gran Reserva Blanco –por poner dos ejemplos de culto y especulación–, cuestan lo que esta referencia de Enate. Atención que viene anécdota personal: hice un par de vídeos de divulgación de la D.O. Somontanto y con toda mi jeta pedí, entre otros, una muestra de esta botella para vacilar en los propios vídeos. Pues me dijeron que no y aportaron el rosado de 8,50 euros.  Toma troleo. Desde entonces me declaro Enater.

Precio: 285 euros.

Marqués de Cáceres 50 Aniversario 2016

Vinos caros como este Marqués de Cáceres

Otro que está bien hilvanado. BEBER MAGAZINE

Aquí tiro de truco ya que no estamos ante una referencia que vaya a tener continuidad como podéis intuir por su nombre. Esta botella conmemora los 50 años de la fundación de la bodega Marqués de Cáceres (1970). Una de las pocas marcas de este país que conocen hasta los que no tienen ningún interés por el vino gracias a su presencia en los lineales de supermercados con su Crianza de unos 7 euros. No conozco a ningún ser humano mayor de edad que no haya bebido en algún momento u otro un Marqués de Cáceres.

Otra cuestión va a ser hacerse con este, ya que, además del precio, estamos ante una edición de solo 1.970 unidades. Otros que hilan fino.

Precio: 200 euros.