El vermut de aperitivo, el tinto de la comida, el espumoso del postre, la cervecita de media tarde, el Negroni de antes de cenar, el Gin Tonic para ver la serie de Netflix. Sea éste un patrón esporádico o frecuente en tu casa –esperamos que no–, es importante que cada libación tenga su recipiente adecuado. Y es que si quieres que tu bebida no desmerezca, debes olvidarte de los vasos Duralex de tu tía Orosia y servirla comme il faut. Hoy hemos hecho un recuento de los vasos y copas que hay que tener en casa para beber satisfactoriamente pero con la máxima polivalencia en mente. Vamos, que hemos buscado los vasos y copas más versátiles para que no tengas que llenar el armario de cristal y también porque ya sabemos cómo están los bolsillos post navideños.

Vino: una copa para todo

Riedel

La copa Ouverture Red Wine de Riedel también sirve para blanco y rosado | RIEDEL

Borgoña, Burdeos, flauta, Cabernet… En un restaurante finolis puede tener sentido pero en casa no hace falta tener veintiocho variedades de copas de vino. La copa Ivento de la marca Schott Zwiesel, con capacidad de 51 cl te servirá indistintamente para tintos y para blancos. Igual que la Riedel Ouverture Red Wine, que aunque se llame así, puede llenarse con vino blanco o rosado y no sólo no explotará sino que mantendrá las propiedades organolépticas del vino perfectamente. ¿Y los espumosos? Pues también: puedes brindar con Cava, Pét-nat o Champagne en ellas y harán chin chin igual que las otras. 

Vasos de cerveza para los que no beben directamente de la botella

Una copa para todos los colores de cerveza | TEKU

Si alguien te trajo de Múnich una jarra de porcelana con un simpático señor colorado estampado en el frontal, úsala como macetero. Para la cerveza, lo mejor es tener un tipo de copa universal como el modelo 3.0 de TEKU, con capacidad para 42,5 cl y en el que incluso la cerveza industrial te sabrá bien. Y la Stout, y la IPA, y la Lámbica…

Vasos y copas que hay que tener para ser el rey del cóctel

Vasos y copas que hay que tener para cócteles

Los vasos Frasera de Ikea dan el pego y su nombre es fácil de recordar. IKEA

La cosa puede llegar a complicarse infinitamente: tragos cortos, tragos largos, preparados en vaso mezclador, en coctelera, directo en vaso… En el mundo de la coctelería no vas a poder pasar con un solo modelo, pero si te haces con estos tres, apañarás prácticamente el 80% de los cócteles más conocidos.

El Negroni o el Americano necesitan un vaso Old Fashioned, llamado así también por el cóctel que te puedes beber en él. Se trata de un vaso corto y huelga decir que también es ideal para tomar Whisky o Ron, solo o con hielo, e incluso Brandy o Cognac, que aunque tienen su propia copa se degustan igual de bien en este vaso. En general, te servirá para todos los cócteles que se preparan directamente y también para tomar Vermut. En Ikea tienen un modelo llamado Frasera muy decente, asequible y hasta bonito. 

La versión más grande del Old Fashioned es el vaso Collins, que es un vaso de tubo pero no como el que te ponen en las discotecas de Magaluf, sino algo más ancho. Aquí puedes servirte desde un Mojito a un Gin Tonic, pasando por un Gin Fizz, una Caipirinha, un Bloody Mary, un Long Island Ice Tea y el cubata de toda la vida. Ikea también tiene un vaso Frasera de este estilo, el primo de Zumosol del anterior. 

El tercer imprescindible es una copa tipo Martini –también llamada copa Cocktail–, o una tipo Coupette. No son iguales: la Martini tiene forma de cono invertido y la Coupette es redondada. Pero cualquiera de las dos es perfectamente apta para tu Dry Martini, Daiquiri, Manhattan, Espresso Martini, Cosmopolitan o Pisco Sour. Incluso un Margarita, que tiene su propia copa, se puede servir aquí y a nadie se le caerán los anillos –bueno, puede que a Jorge Negrete, pero como está muerto no le vas a invitar–.