Frente a la playa de San Lorenzo se alza desde hace ocho años el bar Varsovia. A pesar de su relativa juventud, es probablemente la coctelería más famosa de Gijón y una de las más sonadas del norte de España. La máxima del Varsovia es que el cliente se sienta como en casa y que descubra que beber también puede ser una experiencia gastronómica, algo en lo que Borja Cortina, su fundador, pone mucho empeño.

Tratan la coctelería clásica sin estridencias ni tonterías. Y la coctelería propia se basa en que guste, sea fácil de beber y de entender. Coctelería para el público final y no para bartenders. Aunque admite Borja que tienen alguna que otra locura coctelera que agrada más a sus colegas y compañeros. En la carta no falta, como dictan los tiempos que corren, una sección bien trabajada de cócteles sin alcohol. Y, para los grandes amantes del buen beber, tienen una extensísima y variada carta de licores, aperitivos y destilados (nada menos que 900 referencias).

El equipo que está detrás de todo esto se compone de diez profesionales entre los que hay bartenders, baristas y especialistas en licores y destilados. Dan mucha importancia a su trabajo y, sobre todo, al servicio que dan al cliente. De ahí que, por ejemplo, el servicio de combinados se haga en las mesas y no en la barra.

El local está totalmente a la altura de su coctelería y servicio: disponen de tres espacios en tres alturas diferentes. La principal, con un grandísimo ventanal con vistas a la playa que está a escasos diez metros y un impresionante botellero de cinco metros de alto (imagínate tú el tesoro que es eso). Una planta superior, también con vistas espectaculares, mesas, sofás y butacas. Y un bonito sótano abovedado donde se pueden celebrar eventos y reuniones para grupos.

Dependiendo de la hora del día en que los visites escucharás diferentes tipos de música. Las tardes se acompañan con clásicos del jazz, swing y soul; y las noches con éxitos de las décadas de los 60, 70 y 80. Los sábados por la tarde, de 18:00 a 20:00 ameniza la tarde un pianista con swing, tango y clásicos de todos los tiempos.

Después de todo esto, ¿no te apetece un cóctel con vistas a la playa?