En 2017 abrió en el corazón del Raval de Barcelona una coctelería destartalada y caótica que en poco tiempo se convirtió en un referente de la ciudad. Two Schmucks era el sueño de Moe Aljaff y su socio Ahmed Moussa AJ, y lo abrieron gastándose todos sus ahorros en el traspaso del local y supliendo el resto con imaginación y trabajo duro.

Una versión aún mejor

La casa de dos imbéciles (no lo decimos nosotros, lo dice el cartel)

Hoy de ese Two Schmucks queda bien poco, pero que no cunda el pánico: ahora encontrarás una versión mejorada. Se trata de un local mucho más diáfano, “donde los cables ya no cuelgan del techo ni hay escapes de agua en los lavabos”, nos cuenta riendo su propietario Moe Aljaff, uno de los tres finalistas mundiales de la Bacardi Legacy Global Cocktail Competition 2016.

Tras muchos meses de reforma, el nuevo Two Schmucks ha reabierto y ahora ya se parece casi del todo al sueño de estos dos trotamundos que han convertido Barcelona en su hogar.

Hablando de hogares: lo primero que notarás al entrar en este bar es que vas a sentirte como en casa, si es que en tu casa suena hip hop clásico:  “Es como cuando te mudas a un nuevo apartamento. Todo está nuevo y funciona y falta darle tu toque personal. Y eso hemos hecho. Además, no tenemos una barra propiamente dicha, sino que la barra es una mesa gigante, así que todas las botellas están dentro del bar y es casi como entrar en una casa. Y esa es la idea, hacer que la gente se sienta como si le invitaran a casa”, nos expica Moe.

Rehacer un bar tras un año de funcionamiento tiene muchas ventajas. “Durante este tiempo entendimos y conocimos el barrio y hemos adaptado el bar a cómo es, así que pudimos reabrir con nuestra idea de café y bar mucho más ajustada a la realidad de la zona”, dice Moe. 

Una oferta más amplia

La oferta de Two Schmucks también se ha ampliado. “Seguimos haciendo lo que ya hacíamos, hemos ampliado la selección de bebidas y comida. Básicamente hemos pasado de la versión 1.0 a la 2.0”, cuenta el bartender.

En esta versión 2.0 trabajan para ofrecer una mayor variedad de comida, han incorporado cervezas artesanales y una cuidada selección de vinos.

En cuanto a los cócteles, Moe afirma lo siguiente: “seguimos ofreciendo cócteles de autor a muy buen precio, porque es una de las cosas que hemos aprendido en nuestra andadura; hay gente que prefiere beber algo más fácil o que simplemente no quiere un cóctel. Ya no somos una coctelería, somos un bar, que es como nos gusta llamarnos”.

Con esta reinvención, Two Schmucks mantiene a sus clientes habituales y atrae a gente nueva.

La carta varía cada dos semanas

Pisco Enfante, un top de la nueva carta.

La carta de cócteles cambia prácticamente cada dos semanas en un 20%. Así que cada quince días te encontrarás, como mínimo, dos cócteles nuevos. “Es un proceso continuo,  revisamos los cócteles y vemos los que quizás deberían cambiar, bien porque son estacionales, bien porque no están muy demandados. Eso no quiere decir que desaparezcan, quizás los volvemos a ofrecer más adelante, cuando sea su momento. Además, gracias al diseño de la carta, nos es muy fácil cambiarlo, ya que se trata de una tabla donde las hojas pueden ser fácilmente extraídas”, explica Moe.

En la actualidad, podrás probar tragos como el Pisco Enfante, con almendras y palo santo y un toque cítrico, o su reinterpretación del Mojito, donde todo está carbonatado: el ron, la lima… lo que le da un toque fizzy espectacular.

La comida, como en un deli

Estas converse han trotado mucho mundo

De momento en Two Schmucks podrás elegir entre una pequeña oferta de platos para compartir pero están trabajando para tener la cocina a pleno rendimiento a partir de septiembre- octubre.

“Será un concepto deli-style. Se podrá comer desde la hora del desayuno hasta la cena, todo con ingredientes caseros que te permitirán elegir cómo quieres exactamente tu plato  escogiendo tú mismo lo que más te guste y haciéndotelo a medida. Son un tipo de establecimientos que en el norte de Europa o en Nueva York te encuentras en cada esquina, pero en España y Barcelona es más difícil de encontrar. Y creemos que en nuestra zona puede funcionar muy bien”, opina Moe.

Two Schmucks es un bar, en definitiva, con todo el espíritu de este noruego de origen iraquí que ha viajado por medio mundo y que ha traído a Barcelona un trocito de cosmopolitismo. No en vano ha sido elegido por la prestigiosa revista Drinks International como una de las 100 personas más influyentes de la industria del bar. Y es que de imbécil –schmuck-, no tiene nada de nada.