No te descubrimos nada nuevo si te decimos que la tecnología sirve para algo más que para programar la lavadora en modo fuera de casa o que Alexia te cante un reguetón cuando se lo pides. Por fortuna, la tecnología puede ser una gran aliada para la sostenibilidad en la viña. Y eso en Bodegas Príncipe de Viana lo saben muy bien.

Cuidar la tierra, observarla y mimarla es un trabajo ancestral, no me malintepretes. Pero, ¿te imaginas tener información privilegiada sobre su estado? Hace ya 15 años que esta bodega de Navarra puso en marcha una serie de investigaciones que hacen posible que hoy en día tengan resultados reales y medibles. I+D en estado puro: sólo cuando uno tiene datos fiables puede emprender acciones concretas con un objetivo. Yo tengo el dato de que te preocupa el medioambiente, por eso lees este artículo, por ejemplo. Y en Príncipe de Viana han llegado a reducir el consumo hídrico y energético entre un 20 y un 30% gracias a la información detallada sobre meteorología, evolución del viñedo y estado del suelo, nutrición y estrés hídrico de las plantas que les dan los sensores de monitoreo que instalaron hace 10 años, el proyecto Climavin. Alexia, mira y aprende.

Tecnología y sostenibilidad: aún hay más

Otro gran ejemplo de que la tecnología es una gran solución para cuidar de la tierra y de su biodiversidad es el sistema que Bodegas Príncipe de Viana implantó para luchar contra la degradación de los suelos. Si te digo Big-Data y Bigsotsbioma, seguro que piensas en una película de Denis Villeneuve y en una crema de noche con retinol, respectivamente, pero no; no va de eso. BIGSOTSBIOMA es un ingenioso sistema que recoge todos los datos de las estaciones climáticas y los traslada a unos sensores llamados suelo-agua-planta. De esta forma, se ayuda a controlar las enfermedades de las plantas de manera natural y así garantizar su vida útil y sana. Tecnología y sostenibilidad, de nuevo un binomio perfecto.

Y el tercer aplauso para la tecnología aplicada al cuidado medioambiental (y a Bodegas Príncipe de Viana por instalarlo) es para el proyecto BioVid, que ayuda a combatir la gran némesis del viticultor: la Botrytis Cinerea o podredumbre de las uvas. Este estudio de investigación consigue utilizar la acción inhibidora de algunas cepas de levaduras vivas para evitar el desarrollo de la Botrytis en el viñedo. Nada de pesticidas ni síntesis química, no. Levaduras vivas.

Ahora que venga alguien a decir que la tecnología es el enemigo de la biodiversidad y la sostenibilidad, que aquí le espero con los datos en la mano.

Tecnología y sostenibilidad

Oye Siri, ¿a que mola este viñedo? PRÍNCIPE DE VIANA

Por supuesto, medidas para ser medioambientalmente responsables en el viñedo hay muchas: placas solares, riego por goteo, instalaciones y maquinaria eficientes para racionalizar el consumo de agua y energía; confusión sexual y abonos de origen orgánico para reducir los fitosanitarios; depuración del agua para la gestión de los residuos o apuesta por las variedades locales y la viticultura de precisión para gestionar la biodiversidad y el paisaje… Y, ¿sabes qué? Príncipe de Viana también las aplica.

De todo este empeño y compromiso salen vinos en consecuencia: vinos en sintonía con el entorno, que expresan con carácter el terruño que los alberga . ¿Que cómo son? Pues te invitamos a comprobarlo con los tres Vinos “Edición” de Príncipe de Viana: si los catas, te aseguro que entenderás por qué todo este esfuerzo vale la pena y, de paso, por qué han sido reconocidos en los principales concursos internacionales.

Tecnología y sostenibilidad

Los tres vinos Edición de Bodegas Príncipe de Viana.

Edición Limitada 2018 es un tinto complejo que empieza con una explosión de fruta roja y negra y que acaba con suave notas de madera, coco y vainilla. Tiene tanta personalidad como el terruño que expresa. Edición Rosa es fresco, elegante y suave y tenerlo en la copa te va a dar puntos de sofisticación extra en tu carnet de amante del vino. Y Edición Blanca, a base de Sauvignon Blanc y Chardonnay, es vivo y fresco como una tarde primaveral de esas que parece que ya no existen, con esto del cambio climático.

Suerte que hay gente como los de Príncipe de Viana que están dándolo todo en materia de sostenibilidad para que no vaya a más.