Con la palabra premium ocurre como con el amor en aquella canción de Rocío Jurado: se rompió de tanto usarla. Empezaron con las ginebras premium, siguieron las patatas fritas y ahora es el momento de los mixers premium del supermercado. Se supone que algo premium es de mejor calidad. Pero a los departamentos de marketing les encanta disimular las carencias de un producto con paparruchas. ¿O no?

Con vocación de servicio, Cira y Jordi, han ido al súper y han comprado varios de estos supuestos elixires para catarlos y formarse una opinión. Han pasado de la risa al llanto, de la repugnancia al placer.

En nuestra selección, todo hay que decirlo, hay una amplia representación de Schweppes. No tenemos nada contra la marca amarilla –de hecho, elaboran nuestra tónica de diario–, simplemente ocurre que es la marca con más mixers por pulgada de portfolio. No es culpa nuestra: es suya.

Nordic Mist Blue

¿Sangre de pitufo? BEBER MAGAZINE

Lo primero que llama la atención a nuestro equipo es el color. “Es azul… ¿por qué?”, se pregunta Cira. Mientras, Jordi afirma que es “sangre de pitufo”.  Ni el uno ni el otro se explican el motivo cromático. “Será así por la tontería de que se vea tu gin tónic con la luz negra de las discotecas?”, sigue preguntándose Cira. En caso afirmativo, estaríamos ante una tremenda horterada.

Del aroma, ella afirma: “Huele a Calippo, con un final cítrico”. Mientras, Jordi, más tiquismiquis, sostiene: “Huele a fruta tropical”.  En cuanto al sabor, coinciden. “Por lo menos es amargo, aunque tiene un deje dulzón”, dice Jordi. “Sabe simplemente a tónica, no muy amarga”, considera Cira.

Ninguno de los dos puede explicar qué necesidad había de colorear artificialmente una bebida ya de por sí muy artificial.

Precio: 0’46 euros.

Schweppes Citrus

Ni tan mal. BEBER MAGAZINE

No sabemos si Schweppes Citrus es un refresco o un mixer pero vamos a tratarlo como lo segundo. Jordi respira tranquilo al ver el aspecto de la segunda bebida: “Tiene color de zumo de limón”, afirma.

Cira, en cambio, tiene objeciones a su aroma: “Lo siento, pero huele a medicamento. Tipo Frenadol”, declara. Jordi no comparte la opinión –o bien tiene una filia farmacopéica-: “Tiene un agradable aroma a pomelo”, describe.

Cuando lo prueban, las reacciones también son dispares. “Tiene un sabor y burbuja suaves”, dice Cira. “El sabor es una bajona”, responde Jordi: “Sabe a Fanta de Naranja”.

Benévolamente, Jordi comenta que podría servir para dar una chispa a un Cobbler. Incluso a un rebujito –eso quizá no sea tan benévolo–.

Precio: 0,62 euros.

Schweppes Pink

Mixers premium del supermercado como Schweppes Pink

¿Por qué? BEBER MAGAZINE

“¡Es rosa feo!”, se exclama Cira al ver el color.

“Huele a chuchería y sabe a chuchería”, comenta Jordi tras superar la fase visual.

“Es como un polín o una Couldina”, matiza ella. y prosigue: “¿Quieren que volvamos a ser niños?”.

Jordi, que lleva un rato en shock, explota: “Esto solo se explica por la mierda de las Gins de color rosa. Es muy cursi”. “Sí, por la tontería de beber un Gin Tonic rosa”, coincide Cira.

En una ráfaga de creatividad emocional deliberada, Jordi suelta: “¿Cómo se llamaban aquellos chicles líquidos por dentro?¡Boomer! ¡Sabe a Boomer! Es asqueroso”.

Si te gustan la “mierda” de los Gins rosa y las chucherías, te gustará.

Precio: 0,61 euros.

Schweppes Tónica & Hibiscus

Pink con pretensiones. BEBER MAGAZINE

“Tiene notas florales y a melocotón”, olisquea Jordi. “Huele a dentífrico infantil. Super chicletoso. Sí, tiene un punto a melofotón”, contrasta Cira.

“En boca es amargo, sabe a yogur de melocotón o albaricoque. Y un poco a coco”, aporta nuestro catador.

“Es lo de antes pero con pretensiones”, concluye Jordi. “Sí, pero un poco más adulto. Tiene un punto amargo y a coco. Y por lo menos no es rosa flúor”, matiza Cira.

Si te gustan los Gins rosa con pretensiones, adelante.

Precio: 1,58 euros.

Scweppes Ginger Ale & Jengibre Intenso

Mixers premium del supermercado como este ginger ale

Este sí. BEBER MAGAZINE

“Tiene un bonito color champán”, dice Cira emocionada.

“Huele a jengibre pero con un punto de bayeta sucia de fregar con lejía. Algo acartonado”, desbarra Jordi.

“A mí me gusta. Es Ginger Ale con un toque dulzón. Esto sí me lo bebería”, afirma Cira.

“Tiene un sabor repugnantemente terroso”, discrepa Jordi.

Polariza, que no es poco.

Precio: 1,57 euros.

Schweppes tónica & toque de lima

Callejón orinado. BEBER MAGAZINE

“La combinación de tónica y lima huele a pipi”, considera Cira.

“Huele a callejón meado”, confirma Jordi.

Ninguno de los dos le ve virtudes. “Es amargo al cubo”, coinciden ambos.

Vamos, que es solo apto para bebedores muy queer.

Precio: 1,59 euros.