¿Se ha puesto de moda el Moscow Mule o solo nos lo parece a nosotros, que nos hemos topado en repetidas ocasiones con este trago fresco y veraniego, elegante y sutil pero a su vez facilísimo?

Todo indica que el vodka está encontrando al fin su lugar en el mundo de los combinados mainstream de forma aparentemente espontánea tras años de campañas orquestadas –y de éxito discutible–.

El Moscow Mule es un cóctel de origen americano que bien podría desbancar si se lo propusiese a Gin tonics y Mojitos, y que se elabora con una base de vodka, zumo de lima, ginger beer y un toque de lima o hierbabuena para decorar. El resultado de esta combinación es un trago refrescante con un toque ácido y picante, muy sensual, cuya popularidad ha hecho que muchos bartenders se hayan dedicado a tunear la receta original con resultados sensacionales. He aquí algunos ejemplos.

Con chocolate, sexy a rabiar

El bar manager de Varsovia Amares –la coctelería del NH Gijón a cargo de la gente de Varsovia–, Aitor Landeta, tiene claro que a un Moscow Mule le queda fenomenal un toque de chocolate. Landeta sigue jugando con una base de vodka y un shrub de lima, a los que añade “un chorro de licor Ancho Reyes, cuyo toque picante de jengibre sienta muy bien al conjunto, un bitter de chocolate y un top de soda que aporta ese carbónico que lo convierte en un cóctel refrescante”. Esta versión del Moscow Mule oscila, según Landeta, entre el toque descarado y fresco de la receta original y ese punch de exotismo spicy que le aporta complejidad y sensualidad.

Quien dice vodka, dice mezcal

Moscow Mule del Chapeau

Un Moscow Mule del Chapeau. CHAPEAU 1987

Charles Harrington-Clarke, de la coctelería Chapeau 1987 en Palma de Mallorca, es de  los que creen que las normas están para saltárselas, y que se puede elaborar un Moscow Mule con mezcal capaz de levantar pasiones. Se llama Mezcal Mule y se prepara “con una base de mezcal que complementamos con mango, lima, una pizca de sal, cuatro rodajas de pepino y un toque de ginger beer”. Para decorar, una flor de pepino en un vaso Collins y ya tendremos un trago muy particular, que parte de la receta del Moscow Mule para reinterpretarla, y que combina como pocas los encantos de la lima y la el ginger beer con el frescor del pepino y la voluptuosidad del mango.

Moscú con alma asiática

Vicenç Mora, fundador de la coctelería Glops Palau, en La Seu d’Urgell (Lleida) y actualmente en busca de nuevas emociones profesionales, considera que sin olvidar la raíz de este cóctel de referencia no está de más llevarlo de paseo por Asia. Para empezar, Mora propone elaborar “un ginger beer a base de jengibre y flor eléctrica, donde los sabores picantes y cítricos nos refrescarán y nos dejarán un gusto original en el paladar”. A continuación, el bartender apuesta por utilizar un macerado de hojas de lima kaffir, que nos remitirá al mundo de la cocina tailandesa. Por último, “he escogido un vodka de frutos rojos (un Karlova de la destilación de la familia Teichenné), que dará al trago un toque dulce y ácido”. Como garnish, Mora señala que nada mejor que unas tiras de lemongrass y un aire también de lemongrass y jengibre, que nos refrescarán con sus notas picantes y cítricas.

Una birra, por favor

Los amantes de la cerveza estarán encantados con el guiño que el bartender Pepe Orts, responsable de Pepe Orts Mixología, en Alicante, ha hecho a la receta original del Moscow Mule. “La mala traducción de ginger beer como cerveza de jengibre me sugirió que tal vez no era una mala idea acabar el Moscow Mule con un toque de cerveza de verdad”, señala Orts. Dicho y hecho. El bartender acaba su cóctel, que elabora con los ingredientes de la receta clásica, con apenas 2 cl de cerveza, “que le da un toque amargo muy interesante”.

Un pepino, importa

Un Moscow Mule de Alma y Mezcla

En Alma y Mezcla, lo sirven así. ALCORAC GUEDES

Que el pepino es un gran amigo del Moscow Mule es algo que han visto clarísimo muchos bartenders, entre ellos Alcorac Guedes, de Alma y Mezcla, en Las Palmas de Gran Canaria, ya que aporta a este trago emblemático un toque mediterráneo que le sienta de maravilla. Guedes parte de 50 ml de vodka infusionado con romero, jengibre y pepino machacado, que se completa con sirope de jengibre casero, zumo de lima y ginger beer también casero.

‘Gitchie, gitchie, ya-ya, da-da’

El brand developer de Amer Gourmet, Jacky Montagano, apuesta por añadir al Moscow Mule una cucharadita de mermelada de naranja amarga –aunque nos invita a atrevernos a jugar con los sabores sin pasarnos de imaginativos– y convertir el Moscow Mule clásico en un señor Marmalade Mule. Montagano asegura que lo está preparando con gran éxito últimamente y que, para elaborarlo, además de la mermelada, “hay que partir de un vodka neutro, nunca de sabores, 2 cl de zumo de lima, 1 cl de miel de flores y 10 cl de ginger beer Le tribute, elaborado con jengibre natural de la India”. El resultado es un combinado fresco y sensual, a caballo entre el dulzor y la acidez.