Si te digo que pienses en un vino de Rioja, me apuesto mi sacacorchos Pulltex que lo primero que te viene a la cabeza es un vino tinto de color rojo intenso, afrutado, con barrica y con las variedades tempranillo o garnacha tinta dándolo todo. Un vino señoro con crianza o incluso reserva. Y si te digo que pienses en un Rioja blanco, seguro que ya te pillo más a contrapié, pero quizás acabes imaginando un Rioja a base de viura, la variedad blanca más extendida en la región. Pero resulta que la garnacha blanca también es una variedad tradicional de la zona, aunque la menos cultivada. Esta uva minoritaria que debe su origen a una mutación de su conocida y oscura prima, la garnacha tinta, la encontramos normalmente en vinos de perfil mediterráneo pero aquí es una rara avis: solo un 3,6 % de la superficie del viñedo riojano está dedicado a esta variedad. Por suerte, la bodega centenaria Rioja Vega ha decidido sacar a la luz un vino blanco de producción limitada para que se luzca la tipicidad de la garnacha blanca. 

Garnacha Blanca “meets” Tempranillo blanco

Acidez bien. BEBER MAGAZINE

Rioja Vega garnacha blanca y tempranillo blanco lleva (¿adivinas?) estas dos variedades. En este caso, el tempranillo blanco hace las funciones de lienzo para resaltar los profundos aromas florales y herbáceos de la garnacha blanca. Amiga, ha llegado tu momento. Por cierto, el tempranillo blanco es fruto de una mutación natural que se dio en una cepa de tempranillo de La Rioja en 1988. 

Rioja Vega Garnacha Blanca y Tempranillo Blanco es pues una sublimación de la garnacha blanca,  un tipo de uva que suele producir vinos de acidez equilibrada. En este vino elegante y complejo, la acidez tiene un papel brillante, ya que prolonga en el tiempo las sensaciones frutales, lo que lo hace súper primaveral. Aunque la garnacha blanca suele producir baja acidez, en este caso ha sido cultivada  a 410 metros de altitud en Finca Cubillas, lo que la hace más fresca de lo habitual y contribuye a una buena acidez.

Una elaboración delicada que le da personalidad 

De estas fincas, estos vinos. BEBER MAGAZINE

La elaboración de Rioja Vega Garnacha Blanca y Tempranillo Blanco es muy delicada, ya que la vendimia ha sido seleccionada de madrugada y, en vez de prensarse, se deja que la uva suelte el mosto por su propio peso ( lo que se conoce como escurrido directo sin presión). La fermentación se controla a baja temperatura durante un mes y los trasiegos posteriores conservan las lías finas en suspensión.  Todo este proceso es lo que le confiere a este vino ese toque tan expresivo y lo convierte en un ejemplo más de cómo en Rioja existen grandes vinos blancos. De hecho, Rioja Vega es una bodega que abandera la tradición de elaborar vinos blancos estupendos. En un universo de grandes extensiones de uva tinta, Rioja Vega apuesta por las variedades blancas procedentes de pequeñas parcelas. Con 140 años a sus espaldas, tienen la suficiente experiencia como para mantener sus vinos de perfil clásico y a la vez elaborar vinos originales y que dan lugar a buenas expresiones.

¿Y me va a gustar?

Esperanza y su vino. BEBER MAGAZINE

Apuesto mi seis copas Riedel a que sí. Su creadora, la enóloga Esperanza Elías afirma que es “un blanco para amantes del vino, atentos a la evolución de las diferentes zonas vitivinícolas”.  Rioja Vega Garnacha Blanca y Tempranillo Blanco es un vino ligero, complejo pero sutil, que te irá de perlas con aperitivos, arroces ligeros, pescados, platos de estilo oriental, pasta con marisco o pescado y ensaladas.  Y, de paso, contribuirás a devolver a la garnacha blanca el puesto que se merece en la Rioja.