De la pasión por el vino puede nacer una profesión. Y hoy no estamos pensando en productores, enólogos o distribuidores. Hoy nos fijamos en los wine ambassadors, hombres y mujeres a los que, efectivamente les apasiona el vino, lo transiten con pasión y apasionadamente consiguen que a los demás también les apasione. El caso de María Huete es muy significativo. Es joven, es mujer y ya ostenta el cargo de wine ambassador en Pernod Ricard en el Reino Unido, un ejemplo de cómo el sector del vino está evolucionando y dejando atrás estereotipos anticuados para convertirse en una opción de futuro interesante y moderna. María Huete (@mariahuete.wine) se ha formado en el Grado en Gastronomía y Artes Culinarias en el Basque Culinary Center, especializándose posteriormente en marketing y emprendimiento gastronómico (incluyendo el sector bebidas). Trabajó en el área de marketing en Beer & Food de Heineken y en Wine is Social, y en Barcelona comenzó el proceso para formar parte del programa de graduados de Pernod Ricard Winemakers que la llevaría hasta donde está hoy: trabajando para diferentes marcas del portfolio en Londres. Hemos charlado con ella para entender mejor qué es esto de ser wine ambassador y cómo ha llegado hasta aquí.

BEBER Magazine: ¿Cuándo te empezó a interesar el mundo del vino?

María Huete: Desde pequeña siempre ha sido un mundo que me ha entusiasmado mucho. Además vengo de una familia que produce vino (aunque no propio) y una zona donde los cultivos de olivos y viñedos están por todos los sitios, así que ha sido algo con lo que he crecido cuando pasaba las vacaciones con los abuelos. Mi abuelo también producía su propio vino en la cueva de la casa, todo muy casero, pero siempre me ha llamado la curiosidad. Posteriormente, en la universidad, con las clases de enología y sumillería con nuestra increíblemente apasionada profesora Pilar García Granero, la pasión por el vino volvió a resurgir.

BM: ¿Cómo llegaste a ser wine ambassador?

MH: A través del programa de graduados de Pernod Ricard Winemakers, en el que te forman durante 5 meses pasando por todas las bodegas que tienen alrededor del mundo antes de comenzar a trabajar como Wine Ambassador en el mercado (en mi caso, en Reino Unido).

BM: ¿Cuál es el trabajo de un wine ambassador? ¿Cómo es el día a día?

MH: Es muy variado y no podría decir que hay un día a día “típico”. Yo formo parte del equipo de Marketing en Pernod Ricard UK entonces, aparte de las activaciones, eventos y catas que realizo con nuestras marcas de vino, también formo parte de la creación de estrategia de cada marca y gestiono campañas de comunicación en esas marcas. Es una visión 360 grados, desde la idea hasta la realización y relación con los consumidores y personas influyentes en el mundo del vino.

BM: ¿Qué cualidades debe tener un buen wine ambassador?

MH: Primero, pasión por el producto y el trabajo. Se ve enseguida cuando alguien no “cree” en lo que dice o promociona. También hay que tener un lado “teatral”, ya que de cierta forma cada presentación o evento es una actuación. Tienes que poder conectar con el público y transmitir los mensajes clave de forma original y entretenida. Al final y al cabo somos la imagen de las marcas, así que tenemos que tener un rol un poco camaleónico dependiendo de la situación en la que estemos.

BM: ¿Qué parte de tu trabajo te gusta más o encuentras más gratificante?

MH: Me gusta cuando tenemos eventos con consumidores. Es muy gratificante ver lo que piensan y cómo reaccionan ante un proyecto en el que has estado trabajando durante meses. Suelen ser muy agradecidos. Por otro lado me gusta mucho cuando se lanzan las campañas de comunicación. Es muy satisfactorio verlo por la ciudad, en la televisión, en redes sociales… al final es lo tangible de un proyecto.

BM: ¿Cuál fue el proceso de formación para llegar a ser wine ambassador de Pernod Ricard? Tengo entendido que estuviste viajando mucho…

MH: Sí, fue una experiencia muy completa y única ya que tuve la suerte de formarme durante casi cinco meses por todo el mundo. Conocimos la parte enológica y de viticultura en los diferentes viñedos y bodegas de La Rioja, Barossa (Australia) y Marlborough (Nueva Zelanda) donde pasamos semanas con las personas que están detrás de la creación del producto. Incluso estuvimos ayudándolos en la vendimia para poder entender un poco mejor su trabajo. Por otro lado, también nos formaron en marketing, ventas y public speaking en las oficinas de Madrid, San Sebastián y Sydney. Como parte del training también realice el WSET Level 3 Wine & Spirits, un diploma reconocido por todo el mundo que te permite profundizar muchísimo más en el conocimiento del vino, los diferentes estilos y la cata.

Ha sido una suerte increíble poder vivir una experiencia así, algo que no creo que hubiese logrado viajando solo por mi cuenta.

BM: ¿Sigues formándote en la actualidad?

MH: Sí, recientemente he realizado el curso de Educador de WSET para poder formar internamente a trabajadores de Pernod Ricard. Y asisto también regularmente a workshops donde aprendo temas muy variados desde finanzas, marketing o liderazgo. Intento también participar y asistir a eventos y conferencias del mundo del vino y el marketing para seguir aprendiendo, conocer a gente nueva y ver las novedades que aparecen en el mercado, para potencialmente aplicarlas también en nuestras marcas.

BM: ¿Cuál es tu objetivo de cara al futuro?

MH: Me gustaría quedarme durante unos cuantos años más en Londres ya que me parece una ciudad apasionante donde hay muchísimo que aprender y donde siempre hay “algo”.

Actualmente me gustaría seguir formándome y creciendo en la rama de marketing relacionado en el sector de las bebidas. Aunque intento no ponerme objetivos a muy largo plazo porque la vida da muchas vueltas y nunca hubiese pensado estar aquí hace 3 o 4 años. ¡Voy definiendo el camino con tranquilidad y siguiendo el instinto!