El Pacharán –Patxaran, en euskera– es un licor originario de Navarra elaborado macerando endrinas, una drupa de color morado casi negro, fruto del arbusto de Endrino. Seguramente conoces los de la marca Zoco –la primera marca que lo industrializó–, Etxeko, Ruavieja, etc. Quizás lo probaste por primera vez en algún restaurante cuando te lo sirvieron tras los postres, porque tiene consideración de digestivo. Y puede ser que lo encontraras francamente bueno, porque es bastante dulzón o que lo odies –polariza–.

La historia del pacharán, como la de cualquier bebida casera, es fascinante y curiosa. Hace seiscientos años –como mínimo, ya que hace 600 años de su primera constancia documentada–, este licor se hacía en casi todas las casas de Navarra como remedio digestivo y se servía tras una buena comilona e incluso se suministraba a los niños cuando tenían dolor de tripa… como lo lees. En el siglo XIX, con la mejora de las comunicaciones, el gusto por el Pacharán se extendió a zonas colindantes como el País Vasco, La Rioja y Aragón. 

¿Qué lleva exactamente el Pacharán?

Las endrinas, pacharanes, arañones, abruños o ameixas bravas son un fruto de color morado del tamaño de un arándano que provienen del Prunus spinosa o Endrino. En las casas, ya en la Edad Media, se elaboraba Pacharán macerando endrinas en aguardiente anisado y azucarado durante varios meses. Durante la maceración se solían añadir algunos ingredientes más, a gusto del elaborador, como  laurel, manzanilla, canela en rama… lo que hacía que cada casa tuviera su propia receta. 

El Pacharán embotellado se popularizó cuando en 1956 don Ambrosio Velasco decidió comercializar la bebida casera navarra bajo el nombre de Zoco. Como tuvo mucho éxito, salieron nuevas empresas y hoy en día existen numerosas marcas. El Pacharán industrial está regulado por el Consejo Regulador del Pacharán Navarro y se elabora mediante la maceración de endrinas en alcohol de origen agrícola con aceites esenciales naturales de anís y azúcar. El líquido macerado debe ser filtrado y ajustado a una graduación alcohólica de entre el 25 y el 30 % de volumen alcohólico.  El resultado es una bebida  de intenso color rojo, fresca, aromáticamente intensa y de sabor anisado con recuerdo a frutas silvestres.

Se recomienda tomar bien frío. | ENVATO

Anécdotas históricas

  • Tan arraigado estaba su poder “medicinal” como digestivo que en la boda de Gonofre de Navarra, hijo del rey Carlos III de Navarra, en 1415, se sirvió Pacharán a los invitados para rebajar la opulencia de la comida.
  • La reina Blanca de Navarra hizo llevar esta bebida en 1441 hasta el monasterio de Santa María de Nieva, en Segovia, para calmar sus dolores estomacales.

Cómo tomarlo

Solo o con hielo. También está rico con vermut blanco y zumo de lima. Y se puede preparar Mojito de Pacharán –sustituyendo el Ron por el licor navarro– o cóctel de Pacharán con Cava.