No suelo asistir a saraos pero cuando Marta Ràfols (comunicación) y Marta Casas (enóloga) me escribieron para preguntarme si me apetecía participar de un pie de cuba tardé poco en aceptar visitar Parés Baltà. El día de autos descubriría que lo nuestro, lo de las Martas y lo mío, fue una sincronía.

Una sincronía es una coincidencia y la causa de la misma es la adecuación de los ritmos de las partes, pero no la suerte. No tengo claro el ritmo de las Martas, sería especular, pero sí el mío: yo quería participar en la vendimia de este año. Y me fue concedido –admito que de forma casi simbólica y muy cómoda–.

las bodegas Parés Baltà, entre sus viñas

Un mar de viñas. JORDI LUQUE

Parés Baltà se encuentra en el corazón del Penedés, en la zona baja. La bodega lleva ahí desde 1790 pero ya no la dirige ningún Parés ni ningún Baltà. Son los Cusiné los que compraron las propiedades hace dos generaciones y las enólogas –Marta Casas y Maria Elena Jiménez–, son las esposas de los actuales frontmen: Josep y Joan.

Marta ha vivido 18 vendimias. Es enóloga, sumiller, tiene un máster en Biodinámica y actualmente estudia Ritmos Cósmicos. Ella me habla de las sincronías y me descubrirá su terruño, un pedazo de tierra con una orografía boscosa y accidentada que asciende hasta los 650 metros.

Elaborando un pie de cuba en Parés Baltá

Algún día será vino. JORDI LUQUE

Pararemos primero en la viña de Electio, el primer vino tranquilo que eligió hacer la bodega (2003). Es una parcela con vides de Xarel·lo de 80 y 90 años. Ahí cosecharemos unos pocos racimos, los suficientes para que yo sienta que he tocado campo y para elaborar el pie de cuba del Amphora de 2020, una microcuvée fermentada en ánforas hechas con una arcilla roja extraída de un margen cercano a un horno íbero del siglo IV a.C., donde se elaboraban, precisamente, ánforas y otras piezas de alfarería.

El siguiente hito en nuestro camino será el horno –o lo que queda de él–. Allí podré catar tres Amphoras: el Brisat, el Gris y el Amphora Roja

Ámphora de Parés Baltá

Fermentado en ánforas como las de los íberos. JORDI LUQUE

Son vinos nítidos, transparentes, cada uno con su personalidad. Me fascina la complejidad del Brisat y la elegancia del Amphora Roja: tiene notas a peras, frutas tropicales y frutos secos.

Terminada la primera cata, ascendemos hacia el Santuario de Foix. A medio camino nos detendremos para observar la Vinya de les Valls, un viñedo remoto y de difícil acceso, capricho del abuelo Cusiné que se encuentra encastrado en un valle cubierto de pinos y encinas. El señor Cusiné lo eligió intuyendo que esa pequeña parcela tenía algo especial. Marta ahí ve el ejemplo perfecto de una viña regida por las leyes de la biodinámica. Lo cierto es que la viña está integrada en un bosque, que es como Steiner querría las viñas.

Llegamos a la cima. Junto a esta iglesia, cuyos cimientos datan del siglo VII, se celebra la Cimera del Xarel·lo,y desde aquí se contempla buena parte del Penedès.

Marta Casas, enóloga de Parés Baltà

Marta señalando su casa. JORDI LUQUE

Aquí arriba terminaremos catando otros vinos. Me sorprende el Satèl·lit, un monovarietal de la rarísima Cariñena Blanca. Típica del Ampurdan, esta antiquísima variedad –no reconocida por la Administración– es austera y vertical, pero con maravillosos aromas cítricos y una acidez que engancha.

Seguirá el Electio, el Xarel·lo del que hemos hablado antes, un vino que es puro Mediterráneo, con aromas a resinas e inciensos, muy evocador, parecido –en este sentido– a Hisenda Miret, una garnacha de la misma finca, afrutada y al mismo tiempo cálida.

Me fascinará Cuvée de Carol 2010 un espumoso de Macabeo y Chardonnay con diez años de botella que exhibe más arte pastelero que un obrador de panettones en Nochebuena.

Estamos en el punto más alto del Penedès y en el momento más álgido de nuestra sincronía pero apenas he hablado de Marta. Es un personaje fascinante. Habla de conexiones universales y de cuadraturas planetarias con la misma propiedad con la que describe sus vinos y las tierras familiares.

Es otra enóloga conectada con la tierra y con el Cosmos, algo en lo que no creo. Todavía. A base de buenos vinos creeré.