Que Barcelona se esté metiendo entre las capitales mundiales del cóctel se debe en parte a la aparición de algunos locales que han dado un vuelco a la noche y a los hábitos de consumo. Uno de los pioneros fue sin duda Paradiso. Desde hace más de tres años este local, que se encuentra en el número  37 de la lista The World’s 50 Best Bars 2018 y se ha convertido en un referente de la ciudad.

La barra del Paradiso ya es mítica en Barcelona. Foto: ©Paradiso

Paradiso es el sueño hecho realidad de Lito Baldovinos y Enric Rebordosa. Parecía una utopía pero ellos lo tenían claro: querían un lugar donde la gente joven pudiera disfrutar del cóctel en un entorno que no fuera el consabido lugar tranquilo, con jazz de fondo y camareros con pajarita. Y lo consiguieron con creces, tanto, que la estela Paradiso ha impregnado el barrio donde está ubicado, el Born, con nuevas aperturas que lo han convertido en el oasis del cóctel divertido.

Acceder al Paradiso ya es una aventura en si misma. Si Google Maps te ha llevado a un pastrami bar, no se ha equivocado. Tienes que entrar y pasar por la puerta del congelador. Dentro te espera la magia de Giacomo Gianniotti y sus cócteles de autor. 

Giacomo Gianniotti, un mago, oigan. Foto: ©Paradiso

“Mis amigos no se iban de coctelerías más que como algo especial u ocasional” ––explica Lito Baldovinos, uno de los propietarios.  Él y Enric, enamorados de los cócteles, imaginaron un lugar más rompedor para hacer llegar los cócteles a la gente joven.

“A la coctelería le faltaba un poco más de pop”––comenta Lito––. Nuestra intención con Paradiso es competir con el gin tónic, el ron cola y la cerveza, no con otras coctelerías. Es hacer que la gente se interese por el cóctel y romper esa barrera que a veces se crean los no aficionados, que lo asocian a hotel de lujo o a jazz y a intelectualidad”. 

Camaléon. Abracadabra, magia en tu cóctel. Foto: ©Paradiso

Los cócteles de Paradiso son un festival para los sentidos. Con una relación calidad-precio asombrosa, ofrecen un mundo de sabores, aromas, texturas y diversión en un nuevo menú, “The Illusionist”; que gira alrededor del concepto magia y que presentaron el pasado 23 de mayo con una fiesta inolvidable. Son cócteles que van más allá del disfrute organoléptico y que buscan provocar una experiencia en el cliente con todos los sentidos.

Criptonita: cóctel retroiluminado. Como lo oyes y lo ves. Foto: ©Paradiso

Un buen ejemplo es el Supercool Martini, el clásico martini que se reinventa con técnica de congelación a pocos grados y que se sirve de forma retroiluminada. Si te gustan los sabores dulces, el Caballo de Troya lleva una maceración de Macallan, baklava (un postre turco), varios licores, Jerez, amaros y bitter de rabarbaro. Y, cómo  no, dentro de un Caballo de Troya que no se lo saltaría ni el mismísimo Aquiles. Y los amantes del Daiquiri que se pregunten Where is the Daiquiri solo tienen que pedirlo así: y les servirán un daquiri con ron macerado en coco, vainilla, menta, vinagre, chartreuse y toques de jengibre y avellana.

La magia de Giacomo Gianniotti y su equipo está servida. Aquí el cóctel “Like a Virgin”. Foto: ©Paradiso

La propuesta del Paradiso también incluye cócteles clásicos, variación tecnológica y creativa mediante; cócteles de temporada, cócteles para compartir y opciones sin alcohol pero con mucho flow. Vamos, que la fiesta (y la magia) está servida.