Hasta hace bien poco, Rufete me sonaba a Rufino, uno de los personajes más carismático del pop español de los ’80. Rufino era ese tipo que llevaba a Luz Casal al casino y la invitaba a comer langostinos. Según Luz era libertino, divino y superficial, pero lo más extraordinario es que bailaba con aires de pingüino. Imaginar un pingüino bailar con Luz Casal es fantasía.

Pero la Rufete no es un personaje de ficción, sino una variedad de uva propia de la DOP Sierra de Salamanca. La DOP en cuestión abarca 26 municipios que rodean el río Alagón. Ahí se cultiva la Rufete en bancales y en vaso, a una altitud de entre 400 y 1000 metros y sobre un suelo franco arenoso procedente de roca granítica y de pizarra. Ojo al dato, en la DOP el 90% de las cepas son octogenarias.

En fin, que todo esto igual no te dice nada, o quizá sí, pero como lo importante es abrir botellas, ahí van unas cuantas sugerencias concretas.

Perahigos, El Astronauta, 2019

Lo primero que llama la atención de este rosado es su preciosa botella, chata y con una etiqueta en la que sale un astronauta ingrávido. el vino no es nada ingrávido. No es que sea pesado, pero no es un rosadito de ji ji ja ja, es expresivo y potente, con aromas a guinda y frutos secos. Anda bien de acidez y de untuosidad. Todo un viaje lunar.

Precio: 10 euros.

Rochal, Calixto Rufete, 2019

El mayor problema que tiene este vino es que está por debajo de los cinco euros, precio mínimo aceptable por el winelover, y no por una cuestión de snobismo sino porque por debajo de los cinco, es complicado que la bodega se gane la vida. Nuestro mensaje para Bodegas y Viñedos Rochal es que suban el precio tres céntimos. Parece insignificante, pero es una gran diferencia. En cualquier caso: un vino con bien de fruta roja y aromas de la crianza en madera, pero sin castoreo.

Precio: 4,98 euros.

Cuarta Generación, IV Generación Rufete, 2020

Aquí ya vamos mejor de precio. Esta bodega con nombre de tecnología móvil se marca este Rufete bien frutal, con taninos finos, con acidez… un vino muy disfrutón que seguro que pasa bien pronto de 4G a 5G, mejorando la cobertura y velocidad.

Precio: 8,40 euros.

Bodegas Abuelo Flores, Notas, 2020

Pues aquí el abuelo se marca un rufete monovarietal –luego vendrán que no lo son– con bien de frutas rojas y hasta con un toque de mineralidad. Además es largo, fresco, con toques de madera, pero eso, toques, que no predominan, pero los notas –¿se pilla el juego?–.

Precio: 9,90 euros.

Don Celestino, Rufete, 2020

Don Celestino, que rima con Rufino, casino y langostino, es un vino muy fino.  Es fresco, rústico, yo diría que con algo de raspón. Tieneuna acidez moderada pero presente y aromas de florecillas y frutos rojos –que son una constante–. Lo más increíble es cierto aroma a menta chocolatera, una cosa bien curiosa. A mí hasta me pinotea un poco, recíbase como cumplido.

Precio: 7,26 euros.

Dominio de la Sierra, Momentum, 2019

Aquí ya estamos en un ensamblaje con Tempranillo. Un vino con cierto músculo, mucha presencia de fruta roja y fermentado con levadura indígena provenientes de un viñedo con cepas de más de ochenta años. Bueno, y provenientes del aire, en general. Vienen en six pack y te sale la botella a 10,90.

Precio: 65,73 euros (pack de seis cajas).

Tiriñuelo, Gran Tiriñuelo, 2018

Otra Rufete que convive con la Tempranillo en franca armonía. De nuevo, presencia vegetal, como de raspón. Y también de sabores que provienen de la barrica… o no, me explico: me da mí que la Rufete tiene cierta tendencia a sacar aromas de la menta chocolatera. Si es así, se podría confundir con aroma a chocolate de la barrica. Hay que investigar.

Precio: 6,86 euros.

Cámbrico, Viñas del Cámbrico Rufete Villanueva, 2018

Volvemos al monovarietal. Aquí estamos con un vino ecológico, procedente de viñedos a 800 y 700 metros de altura, fermentado con levadura indígena y criado en madera, pero usada. Largo, ácido, fresco y frutal. Un vinazo.

Precio: 16,50 euros.

La Zorra, La Zorra Ituero, 2018

La Zorra Ituero es el top of the tops de los Rufetes, podríamos decir. Viñedos de altura (890 metros), vides de 90 tacos y elaboración mimada. Tiene una textura sedosa, la maloláctica marcada, aunque sin molestar, y tiene notas balsámicas muy agradables.

Precio: 20,90 euros.