Prácticamente cada comunicad, provincia o región española tiene un licor propio. Muchos son antiquísimos, suelen estar relacionados con los ingredientes o botánicos típicos de la zona y provienen de tradiciones medicinales. Hoy no los usamos precisamente para curarnos dolencias, aunque bien mirado, una celebración cura (casi) todos los males. Hemos recopilado cinco licores famosísimos de España y rebuscado en sus orígenes e historia para que, la próxima vez que te tomes una copichuela, sepas de buena tinta qué te estás tomando.

1. Queimada: el licor que lleva un conjuro

No la vas a encontrar en la tienda, o al menos no fácilmente. No hay nada escrito sobre la queimada, su elaboración es en sí misma un ritual que, además, lleva incorporado un conjuro (ya sabes, “Yo no creo en las meigas, pero habeilas, hailas”). Este licor típico gallego tiene su origen, probablemente en la cultura celta ancestral. Se prepara en una tartera de barro propia para este fin. Hazte con una y sigue la receta:

INGREDIENTES 

1 pota de barro propia para queimada (o en su defecto, una cazuela de barro)

1 litro de aguardiente de orujo gallego 

1 Cáscara de limón o naranja

150 gramos de azúcar

Granos de café 

Se vierte en el recipiente de la queimada el Aguardiente de Orujo de Galicia y el azúcar, en la proporción de 150 gramos por cada litro de aguardiente. Se incorporan las mondas de limón y de naranja y un puñado de granos de café.

Se remueve bien toda la mezcla y cuando esté bien mezclado se enciende el fuego. Para ello colocaremos en el cazo de remover un poco de azúcar y aguardiente acercando éste muy despacio al recipiente que contiene todos los ingredientes, hasta que el fuego contenido en el cazo pase de uno a otro. 

La queimada debe removerse hasta que el azúcar se consuma y las llamas disminuyan considerablemente, lo que indica que el alcohol se ha evaporado en su mayor parte. Cuando esto ocurra dejamos apagar y servimos.

La Queimada, ideal para una noche de conjuros.

A continuación te dejamos el  conjuro que debes recitar para ahuyentar los malos espíritus y purificar tu alma (y tu esófago) cuando la tomes. Deberás pronunciar estas palabras cuando el fuego empieza a asomar por la tartera de barro. 

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. 

Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas. 

Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras. 

Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas. 

Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios. 

Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello. 

Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello. 

Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida. 

Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida. 

Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas. 

¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas. 

E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento. 

Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada. 

2. Pacharán: de bebida medieval a licor de moda

Propio de Navarra, aunque también se toma en el País Vasco y en Castilla León, el Pacharán (Patxaran en euskera) está hecho a base de la maceración de endrinas. Y se ha consolidado como uno de los licores que más se toma. No está mal, teniendo en cuenta que tiene 600 años de historia. Su nombre viene de Pattaran, siendo pattar aguardiente y arán endrina en euskera. Se elabora a base de endrinas, anís y aguardiente, y no suele llegar al 30% de alcohol. ¿Quieres tomarlo de forma diferente? Atrévete a mezclarlo con vermut blanco y zumo de lima y tendrás un aperitivo distinto. 

3. Ratafía

Si vas a firmar un acuerdo, una buena manera de hacerlo es brindando con ratafía. Y es que el nombre, según la mayoría de las fuentes, procedería de la expresión latina “hay que entregar (así sea)”, enunciada con el vaso de licor en alto para ratificar un acuerdo verbal. Eso sí, no tenemos confirmado que funcione especialmente, si nos atendemos a que Quim Torra, el presidente de la Generalitat, le regaló una botella a Pedro Sánchez el año pasado. 

Típico de Catalunya y Aragón, en Cataluña su tradición sigue estando muy arraigada. Lo normal es encontrar ratafía casaera, siguiendo recetas que se han transmitido de padres a hijos. Se hace con una base de aguardiente y piel de limón, clavo, nuez moscada, nuez verde y canela de Holanda principalmente, aunque puede llegar a tener hasta cincuenta hierbas más. Se puede tomar como aperitivo o digestivo. 

L’Hòstia: Una ratafia muy moderna.

4. Chinchón

Con este nombre de bebida de Mortadelo y Filemón, podríamos pensar que el Chinchón está muerto y enterrado. Pues  no. De hecho se llama así porque se produce y embotella en la localidad madrileña de Chinchón, que es bastante bonita, por cierto. En realidad el Chinchón es un anís que se produce allí, de ahí su nombre. Su producción debe darse dentro de la Indicación Goográfica Protegida (IGP) Anís de Chinchón. El Chinchón se elabora con la variedad Matalahúga (también conocida como matalahúva, grano de anís, anís verde o Pimpinella Anissum ) y puede comercializarse en cuatro categorías: dulce (entre 35 y 40% de alcohol), seco (entre 40 y 50%), extra seco (entre 50 y 55%) y seco especial (¡entre 70 y 74%!). El Chinchón es tan tradicional que tiene hasta un refrán propio: Chinchón: anís, plaza y mesón.

5. Licor 43

Al Licor 43 le queda genial el café. Foto: Licor 43.

Elaborado según cuentan con 43 botánicos (de ahí su nombre), el licor 43 es uno de los más famosos fuera de las fronteras españolas y el licor español más vendido en el mundo. De hecho, parece ser que se está poniendo de moda en Estados Unidos. Este licor es originario de Cartagena y su contenido de volumen de alcohol es del 31%.. Se toma de muchas maneras, dependiendo del país donde te encuentres: desde solo con hielo hasta con leche, con batido de vainilla o en cócteles con ingredientes más cítricos. De perfil dulce, es muy versátil, de hecho, en coctelería. Otra de las preparaciones estrella es el Café asíatico, a base de leche condensada, brandy, licor 43, café y canela y limón.  

¿Con cuál te quedas? Con todos, ¿verdad?