No nos cansaremos de hablar de cuánto recorrido queda aún por hacer en la consecución de igualdad de género y mismas oportunidades en el sector del bar y la restauración. Por mucho que algunos pretendan hacernos creer que la paridad en sectores como los del vino o el bar existen, la cruda realidad es que el pan de cada día es el techo de cristal, la falta de oportunidades y la baja representación de mujeres en puestos de responsabilidad.  En Argentina por supuesto la situación es igual de dramática, lo que llevó a Laura Marajofsky, periodista especializada en gastronomía y cultura, a crear una ambiciosa plataforma feminista llamada Mapa de Barmaids.

Laura llevaba tiempo dándose cuenta al escribir para el blog Drink Me de la desigualdad de género existente en el sector de la coctelería y los bares, y eso la impulsó a crear la plataforma, con el objetivo de documentar el trabajo y visibilizar a las barmaids. El detonante fue un viaje a la final de la World Class en Mexico, donde vio cómo mujeres de otros países tenían un reconocimiento internacional que no se daba en su país.

Hoy, tres años más tarde, la plataforma ha crecido y amplía su labor desde el sector de la coctelería, destilados, cerveza, vino y café y té a toda la gastronomía en general, por lo que el mapa se amplía a mujeres que trabajan en sala y cocina de restaurantes y empresarias del sector. Hemos charlado con Laura Marajofsky para saber cómo consiguió poner en marcha este ambicioso proyecto y qué planes de futuro se le presentan. Spoiler: España está en el punto de mira Mapa de Barmaids

La plataforma persigue, según tú misma describes en la web, “dar visibilidad y empoderamiento a las mujeres del sector gastronómico”. Explica a los incrédulos por qué es aún necesario este tipo de iniciativas.

Los bares han sido eminentemente masculinos a lo largo de la historia. Y eso hace que aún a día de hoy existan prejuicios. Para desmontarlos hace falta perspectiva de género. A día de hoy sigue habiendo pocas mujeres en los puestos de decisión y en los cargos más altos y tampoco aparecemos en los medios ni en la comunicación del sector, por lo que la perspectiva de género brilla por su ausencia. El mapa persigue subsanar esta invisibilidad y luchar por acabar con las desigualdades, y también fomentar la presencia de mujeres en eventos, ferias, festivales, masterclass, cursos, charlas, etc. 

El talento existe, vaya, pero las mujeres no tienen altavoz.

Exacto. Mapa de Barmaids es de los pocos espacios que tiene un ciclo de charla en el cual la mayoría de oradoras son mujeres, así que las hay.  

Laura Marajofsky en un debate sobre Género en Gastronomía. MAPA DE BARMAIDS

¿Cómo fueron los inicios? ¿Tuvisteis apoyo de las instituciones gubernamentales?

En 2018, cuando arrancamos, tuvimos dos sponsors:  Campari y Bodegas Callia. Gracias a esto pudimos tener la primera versión del mapa  online. En cuanto a las instituciones, conseguimos algo de apoyo del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires y de la Dirección de protección de la Mujer para las Cuestiones de Género, pero costó mucho y fue gracias a nuestra insistencia.

En realidad, no existe en Argentina una política estatal federal fuerte en estas cuestiones. A finales de 2019 entró un sponsor que nos ayudó a hacer una mejora de la plataforma y que nos ayuda en cuestiones de difusión y logística para eventos. Pero no hemos recibido ni subvenciones ni apoyos estatales de ningún tipo. Ahora nos estamos constituyendo como ONG, porque toda la labor del mapa funciona con trabajo voluntario . 

¿Y a nivel de otras asociaciones?

Sí que tenemos muchas alianzas con comunidades locales y feministas tanto en Argentina como en otros países latinoamericanos. En Argentina colaboramos con psicólogas y abogadas de plataformas feministas para ofrecer apoyo psicológico y legal en los casos de abuso y violencia en el entorno laboral.

Además, tenemos como partners a dos grandes iniciativas internacionales, Speedrack y Heathy Hospo , que nos apadrinan en todo lo que hacemos colaborando con la difusión de nuestros contenidos de género y salud respectivamente. Pero ni tenemos un apoyo estatal fuerte ni grandes inversores. 

Mapa de Barmaids trabaja en tres niveles: género, formación y salud. ¿Qué iniciativas habéis llevado a cabo en estos tres campos?

Hemos hecho muchísimas cosas ya en los tres ámbitos. Hace dos años pusimos en marcha una campaña contra la violencia de género en los bares; se diseñó un protocolo de actuación y una campaña gráfica con pósters para colocar en los baños de los bares y establecimientos que vinieron a la formación. La idea es generar cada vez más conciencia con respecto a estos temas.

También estamos implementando formaciones en el ámbito privado, ya que ni el gobierno ni el gremio de hostelería hacen mucho al respecto. Pero no paramos: producimos un montón de contenidos con perspectiva de género: tenemos una newsletter, un blog, un podcast que recopila historias de mujeres de la gastronomía en Argentina, y en nuestra web y nuestras redes sociales posteamos las biografías cada mes de las mujeres que van engrosando el mapa.

En el ámbito de la salud, hemos hecho clases de yoga para el sector de la restauración; hemos implementado una  guía saludable y una rutina especialmente desarrollada para gente que trabaja detrás de la barra y ahora estamos recopilando un directorio de recursos de salud mental abiertos y gratuitos para colgar en la plataforma. 

podcast

Comanda es el podcast de Mapa de Barmaids. MAPA DE BAARMAIDS

Empezasteis en Argentina pero ahora el mapa está presente en más países. ¿Cuáles? ¿Qué otros países pretendéis abordar?

El mapa empezó en Argentina y el año pasado tuvo una gran explosión en varios países: Perú, México, Chile y Uruguay. También viajé a España  invitada por la feria Barcelona Cocktail Art dentro de la Barcelona Wine Week el año pasado y me encontré con varias peticiones para implementarlo allí. Desde Ecuador y Bolivia también me llegan peticiones en ese sentido. Todo se articula a través de mujeres de estos países que nos escriben para pedirnos consejo y para ampliar el mapa a sus lugares de origen. La idea es ir replicando todo lo que hacemos –objetivos, campañas, actividades…– en el resto de países. 

¿Cómo se puede conseguir un mayor reconocimiento de la labor de la mujer, muchas veces invisibilizada e incluso ninguneada en sectores como el vino, el bar o la cocina, a nivel social?

Poco a poco, por suerte, estamos viendo cada vez más mujeres en el sector gastronómico. Pero lo primero que hay que hacer para dejar de invisibilizar es mostrarlas, que es uno de los puntos fundamentales de nuestro mapa.

Nuestro objetivo cuando empezamos a finales de 2017 precisamente era que en este mapa las pudiéramos mostrar, ver dónde están, qué hacen, qué tienen que contar con sus proyectos y con su trabajo. También es necesario que las mujeres nos aliemos y nos ayudemos unas a otras; que tendamos redes para impulsarnos.

Cada actor dentro del sector de la restauración debe preguntarse, sea cual sea su rol, qué hace día a día en este sentido, cómo trabaja para la inclusión de la mujer y todo es importante: las cuotas de presencia de mujeres y otras minorías –por ejemplo, si se tiene en cuenta el colectivo no binario o trans–, o si se dejan pasar los micromachismos que se producen a diario, si se está favoreciendo la promoción interna de las mujeres y la igualdad de salarios… Todo es importante. 

¿Qué les dirías a todas las mujeres que están cansadas y a punto de tirar la toalla porque encuentran demasiadas trabas con las que lidiar para que no desfallezcan?

Te voy a ser sincera: está la cosa difícil. Yo misma encuentro difícil, cansado y costoso llevar el proyecto adelante, sobre todo porque tenemos poca estructura y pocos recursos. La lucha feminista se lleva mucho de la esencia de una mujer, de cada mujer que se vuelca en ella. Pero así es la realidad y hay que tener perseverancia, temple, fortaleza y una resiliencia casi sobrehumanas. Y para las mujeres que trabajan al otro lado de la barra, la cosa se ha complicado mucho con la pandemia que tan fuertemente está golpeando a la restauración: muchas mujeres se están yendo del sector o se ven obligadas a dejar sus trabajos, las emprendedoras están desmotivadas… es un momento difícil. Pero hay que tratar de no perder la esperanza, tirar para adelante y confiar que esta situación pase pronto. Me gustaría ser más optimista pero no puedo.