Minerva Tapial es la directora del bar-restaurante Inclán Brutal Bar de Madrid, galardón a la Mejor Coctelería de Restaurante 2021 en FIBAR-Valladolid. Con una vida dedicada a la hostelería, hemos charlado con ella en nuestra sección Perfiles Líquidos sobre el momento que vive el sector y la importancia de la coctelería en un restaurante.


¿Cómo y cuándo te iniciaste en el mundo de la hostelería?

¡Desde que nací! La hostelería me acompaña desde mi infancia, en un negocio familiar ,hasta a día de hoy, en Inclán Brutal Bar.

¿Qué significa tu oficio?

Pasión. Trabajar junto a las personas del equipo y ofrecer a nuestros invitados una experiencia brutal a diario, es un hecho bonito y saludable que nos regalamos cada día y los clientes de Inclán nos lo devuelve en sus feedbacks. 

¿Qué aconsejarías a alguien que empieza en hostelería?

Que no pare de aprender y de formarse nunca. Y que trate a los que le rodean, invitados y compañeros, como le gustaría ser tratado. 

¿Quienes son tus referentes? 

Todas aquellas personas de las que aprendo, desde un runner al autor de un libro. Pero hablando de coctelería, nuestro foco en Inclán ahora mismo, podría decirte que admiro a Tomás Ontoria, todo un referente en la coctelería de hotel en el Madrid de los noventa. 

¿Qué cualidades son necesarias para trabajar tras una barra? ¿Y en sala?

La primera cualidad es que seas amable e intentes ser el mejor profesional, siempre. En particular, en la barra, es importante tener conocimiento de todas las bebidas espirituosas y la coctelería clásica. Y, en la sala, tener un amplio conocimiento de alimentos y buena base de en vinos y destilados. 

¿Cuál es el primer consejo que le darías a alguien que quiere abrir un bar?

Que tenga una bonita historia que contar a través de su marca y de la oferta elegida. Las nuevas marcas solo se diferencian si nos cuentan una historia y nos hacen partícipes de ella. 

¿Cuál es el mayor reto de la hostelería en el contexto de Covid19?

El mayor reto es la adaptabilidad y la gestión de la cuenta de explotación, ser súper consciente de la situación real de la empresa y ejecutar desde ahí. En Inclán nos planteamos miles de escenarios y al final el escenario lo determinó el cliente. 

¿El futuro de la hostelería está en la creatividad?

El futuro de la hostelería siempre está en el cliente y éste necesita que le ofrezcamos experiencias diferenciadoras. Ahí es donde entra en juego la creatividad y la originalidad, nuestros principales retos diarios en Inclán. 

¿Cómo te planteaste la barra de Inclán Brutal Bar? ¿Qué crees que tiene este local que no tengan otros?

Junto con el equipo base (Fernando López, Alex Velixar y Guillermo Serrano) en pandemia planteamos que nuestro Brutal Bar tenia que cobrar más peso dentro del restaurante. A partir de ahí, quisimos aportar valor y empezamos a recibir invitados y colegas de profesión, que respaldados por marcas de alcoholes premium, no solo venían a agasajar a nuestros clientes con sus creaciones sino que también formaron a través de master-classes a todas las personas del gremio que quisieran asistir. Fue en ese momento cuando la barra de Inclán empezó a brillar y los clientes validaron comer o cenar con cócteles. De ahí nuestro reconocimiento en Fibar.

En cuanto a nuestros diferenciales, son una inmejorable relación calidad-precio-placer y un equipo humano con unas ganas locas de hacer vivir experiencias a los clientes.

Recomiéndanos tres restaurante con coctelería de cualquier lugar del mundo.

Zuma y Artesian, en Londres, y Sublimotion, en Ibiza.