Iñaki Sanz, de Viña Zorzal Wines, es el presidente de la Asociación Paisajes y Viñedos de Navarra, que nació a finales de 2019 para reivindicar el valor medioambiental de la zona vitivinícola de esa comunidad frente a la proliferación de parques eólicos y fotovoltaicos que está afectando la zona. Pese a haber visto la luz justo antes de la pandemia y, por tanto, con una situación difícil para un desarrollo normalizado de su actividad, agrupa ya a más de diez bodegas.

Viña Zorzal Wines, Aseginolaza & Leunda y Viña Magaña fueron los que pusieron en marcha el proyecto tras conocer la asociación gemela de La Rioja que, de la mano de Álvaro Palacios, lleva ya tiempo luchando contra la misma problemática allí. En este corto tiempo se han sumado LMT Wines, Finca la Cantera de Santa Ana, Bodegas Ochoa, Arriezu Vineyards, Bodegas Caudalía y Bodegas Navarsotillo y algunas cooperativas de la zona de la Ribera navarra. Hemos charlado con él para entender en profundidad la problemática y para dar a conocer una realidad que, tal y como Sanz advierte, “se va a cargar el sector”.

¿Cómo nace la Asociación?

Siempre tienes en la cabeza la idea de que debemos preservar nuestro viñedo y nuestro paisaje de la mano humana, de la industrialización, pero realmente cuando ya lo tienes delante de tu casa es cuando te explota en la cara. El monte Yerga, que tiene una parte navarra pero también riojana, lleva años sufriendo una proliferación de molinos en su parte más alta que llevó a nuestro vecino Álvaro Palacios a fundar la Asociación Paisajes y Viñedos de La Rioja. Surgió así, hablando con Álvaro, porque nos afecta la misma problemática y su asociación se quedaba huérfana si no tenía un compañero de viaje en la zona navarra. Tenemos los mismos intereses y fue muy rápido asimilar los conceptos , que eran totalmente comunes.

vendimia y parques eolicos

La actividad vitivinícola, en riesgo. VIÑA ZORZAL

¿Cuál es el objetivo principal de la asociación? Habláis que es importante que haya declaradas zonas no aptas.

Ahora mismo estamos viviendo un auténtico boom energético que es una locura: tenemos proyecciones y autorizaciones de parques por doquier, en todas partes. Hay un desorden terrible pero como ponen la bandera de las renovables delante, campan a sus anchas y se prevén grandes proliferaciones descontroladas de parques no sólo eólicos sino también fotovoltaicos y todas las instalaciones eléctricas que van alrededor. ¿Estamos locos o qué? El problema es muy grande, así que nuestra intención es trocearlo para ir consiguiendo objetivos asumibles. De momento tenemos ya agendada una reunión con la responsable del Gobierno de Navarra de Medio Ambiente y Desarrollo Rural y con la Directora General de Energía para presentar la asociación y nuestros objetivos. Queremos  que nuestro paisaje y viñedo sea considerado como una zona no apta para la instalación de parques eólicos y fotovoltaicos. Energías renovables, sí, pero no así.

¿Se está expropiando sin margen para la negociación? ¿Cómo funciona esta proliferación?

Hay que tener en cuenta que esto está en manos de empresas nacionales e internacionales muy grandes, e incluso de fondos de inversión. El Gobierno está dando unas condiciones de planes de subvención de renovables muy apetecibles, y proliferan grandes industrias que están en manos de grandes fortunas, que no obedecen al interés particular de ninguna región; ni de Navarra ni de Rioja ni de ninguna otra comunidad. Los ayuntamientos son un blanco fácil y escuchan como un canto de sirena las supuestas bondades que tienen estos parques para las arcas municipales. Algunos, como el nuestro de Corella, incluso están cediendo sus terrenos comunales, que llevan muchos años arrendados y en manos de agricultores, rompiendo los contratos sin ningún tipo de negociación para que se hagan parques de renovables. Inaudito.

¿Quizás ven los parques eólicos como una solución que traerá riqueza al pueblo?

Eso no es así. Los molinos se plantan donde ahora hay actividad productiva. Las administraciones siempre están hablando de la necesidad de frenar la despoblación de las zonas rurales y de mantener la actividad agrícola. Los parques de renovables no crean valor ni empleo, ya que se mantienen desde empresas que ni siquiera están ubicadas en nuestra región. Al que le ponen el poste le toca la lotería y a los cincuenta mil que están alrededor les hace la puñeta. Al vecino lo hunden en la miseria porque tiene un molino de doscientos metros con unas aspas gigantescas que vuelan sobre su territorio y que no tiene ningún rédito ni ningún beneficio para él. Es una hipoteca para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Esos monstruos se quedan allí, en nuestro paisaje para siempre. Y además dañan la paz y la convivencia, porque se está generando unas divisiones terribles y poniendo en riesgo la paz social.

¿Qué propone la Asociación?

Es importante señalar que no nos oponemos a las renovables; nosotros estamos en contra de la proliferación masiva y damos alternativas. ¿Que queremos ser una potencia en energías renovables? Fantástico, pero vamos a ver dónde ponemos los parques sin fastidiar al vecino y sin fastidiar a nuestro paisaje y viñedo. Esto va mucho más allá de nuestra propia actividad; es un tema que nos afecta a todos, independientemente de en qué sector trabajes. Los parques hay que hacerlos en zonas industrializadas, en zonas donde no haya una actividad agraria o en este caso vitícola ya existente y sin molestar a nadie. Es una petición muy lógica, y que pretende que vivamos todos en paz y armonía.

Esa energía que se está planificando en Navarra no se queda en nuestro territorio, es para vender fuera: especulación pura y dura. ¿Por qué no se fomentan los parques fotovoltaicos encima de las industrias para autoconsumo de cada una en vez de hacer huertas solares monstruosas que contaminan el paisaje y todo lo que está alrededor?

Es una locura, hay decenas de parques programados y lo hacen presentando estudios medioambientales de cada parque de forma aislada, sin tener en cuenta lo que ya existe

parques eólicos en viña zorzal

Iñaki Sanz, miembro de la Asociación Viñedos y Paisajes de Navarra. IÑAKI SANZ

¿Cómo daña y afecta al viñedo y al paisaje un parque eólico o fotovoltaico?

El paisaje navarro vitícola está sufriendo una larga decadencia en los últimos 30 años, pero hace una década que están surgiendo proyectos muy interesantes que vuelven a poner Navarra en el mapa vinícola. Proyectos que defienden lo autóctono, como nuestras garnachas. Las bodegas son prácticamente iguales en cualquier parte, lo que cambia y nos diferencia de un vino francés o australiano es nuestro origen, nuestro viñedo y nuestro entorno. Cuando un distribuidor viene a nuestra tierra, lo que ve es nuestro pasado; viñas de antes de la filoxera, que llevan en pie más de cien años contra viento y marea. Lo que tiene valor es el viñedo. Hacer vino no es hacer tornillos: todo está relacionado, existe una conexión e influencia total entre nuestro paisaje y nuestro producto y eso crea valor.

Entonces, no es simplemente una cuestión de fealdad estética.

Aunque está claro que los parques de renovables afean el paisaje, el viñedo, la uva, la vid y el vino son mucho más que paisaje. Hay una biodiversidad que confluye, como por ejemplo ovejas que pastorean por nuestros viñedos, comiendo las hierbas de nuestra viña, proporcionándonos abono… y que hace que todo tenga sentido. Es un círculo cerrado y hay otros sectores que están vinculados de forma directa o indirecta con la viña y enriquecen el proyecto en sí. No puedo imaginar un viñedo como si fuera un polígono industrial, vallado, perfecto, acotado,… es inviable. Es una falta de alma ya no solo paisajísticamente hablando, sino como concepto.

¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la asociación?

Vamos a llegar hasta el final. Estamos ya presentando alegaciones basándonos en defectos de forma y también de fondo, como esos informes que presentan para convencernos del beneficio medioambiental que tienen los parques y que están sesgados porque no tienen en cuenta otros factores decisivos. Están jugando con nuestra forma de vivir y con el futuro de nuestros hijos. Y no nos lo merecemos. Ni en la Rioja, ni en Navarra, pero tampoco en Tarragona, Valencia o en Jerez… La idea final es hacer una supra asociación que aúne todo el territorio nacional. Porque si no, nos vamos a cargar al sector.


Empresas, ayuntamientos y sociedad

Tal y como está diseñado el Plan Energético de Navarra, se permite a las empresas instalar parques eólicos sin medida. Y este modelo favorece a las grandes empresas promotoras, con el aliciente de conseguir enriquecimiento fácil a los ayuntamientos.  

A la hora de buscar nuevos emplazamientos para instalar los parques eólicos, las empresas deciden dónde se ubican los aerogeneradores y cuántos se pondrán, y las administraciones locales tienen poco margen de maniobra. 

Se trata, pues, de un problema complejo que exige un cambio de mentalidad de todos los actores, incluida la sociedad y nuestro modo de consumir energía y recursos.