Encuentra tu botellero ideal

Si te gusta beber, seguramente te encantaría tener un precioso mueble bar o un carrito exhibiendo tus botellas favoritas, las copas de cristal fino y todos los accesorios “cool” que se te ocurran. Puede que seas afortunado o afortunada y ya lo tengas, porque vives en un casoplón o porque le has quitado el cuarto de hacer puzzles a tu pareja para guardar botellas. Pero la mayoría de los mortales vivimos en pisos o casas bastante enanas y a la que se acumulan las botellas, se acumulan también los problemas. Y como tus botellas son cosas que “spark joy” –te dan alegría–, como diría Marie Kondo, no cabe la opción de tirarlas. Hay que guardarlas. Y beberlas. Bien, pero ¿dónde? Te proponemos algunas soluciones de almacenaje incluso para espacios pequeños teniendo en cuenta factores tan dispares como tu grado de manitas o los rincones inesperados de tu casa.  ¡Vamos allá!

Soluciones de “Todo a Cien”

Guardar botellas en armarios

Compra de uno en uno o de diez en diez. AMAZON

Hemos rastreado webs y bazares para encontrar opciones que ayuden a maximizar el espacio de tus armarios y, por tanto, de aumentar su capacidad. Aquí la gracia es que no se ven, pero ayudar, ayudan. Los apilables te permiten ir aumentando la colección poco a poco, como estos soportes individuales. Si eres de los que ya tienen unas cuantas, estos botelleros de madera de 12 unidades caben perfectamente en el armario de Ikea del sistema Method que tiene media España. Otra opción es comprar uno plegable, que podrás guardar cómodamente cuando te hayas bebido todas las botellas. 

Imaginación al poder

guardar botellas en casa

En estos tubos pequeños faltan unas tónicas, ¿no? HOMETALK

A veces hay que mirar con otros ojos las cosas para encontrar una solución económica pero útil. Por ejemplo, en esta web americana para manitas, te explican cómo convertir unas tuberías de PVC en un botellero que puedes guardar en el armario o colgar en la pared, y customizar a tu gusto. Si lo tuyo no es el bricolaje, una opción muy barata pero efectiva es guardar los separadores de cartón que hay dentro de las cajas de vino y usarlos como botellero improvisado. Los palés de madera dan mucho juego: apilándolos consigues unos botelleros la mar de robustos.

Si se te da bien el DIY (Do it Yourself)

botellero en casa

Este ya viene hecho pero puedes copiar la idea. CFS

Nada llena más de orgullo y satisfacción que hacerse uno mismo sus cosas. Si te gusta el DIY -hazlo tú mismo por sus siglas en inglés-, ponte manos a la obra. El modelo clásico de madera con una X en medio, como el Tornviken de Ikea, permite guardar hasta 24 botellas y si tienes unas cuantas herramientas de carpintero, lo harás en un santiamén. Otra opción es tunear un mueble existente. Fíjate en este bonito aparador de estilo mid century; puedes hacer algo parecido utilizando la unidad central como botellero. También es un 2 x 1 esta mesita auxiliar que permite guardar botellas en su interior. Una estructura de madera y unas patas de horquilla y ¡voilà!. 

Aprovecha la pared

Palos gigantes. Existe la versión tamaño persona. ARTEM TIUTIUNNYK/BEHANCE

Descuelga la marina que preside el salón y aprovecha la pared para almacenar tus botellas. ¿Sabes qué son los peg boards? Son unos tableros de madera con palos movibles que permiten múltiples combinaciones. Este estudio de arquitectura se ha inspirado en ese sistema para crear un increíble módulo de palos de madera en la cocina que funciona como un botellero enorme. En la web de Martha Stewart hay un tutorial -en inglés- para hacer uno más pequeño pero muy funcional. Incluso en un micro apartamento como este de Londres, su creador, el arquitecto Jack Chen, ha encontrado la forma de instalar un tablero de palos en el armario de la entrada para guardar sus botellitas -haz un tour completo aquí-. Si te gusta el estilo reciclado, puedes usar cajas de madera a modo de estanterías en la pared como han hecho en este bar de Saigon y montarte tu propio bar en casa.

Rincones inesperados para casas pequeñas

cajón para guardar botellas

El cajón de las sorpresas. HOUZZ

Mira bien a tu alrededor. Seguro que hay algún rincón desaprovechado que puede reconvertirse en un excelente lugar para guardar botellas: entre la nevera o un armario y la pared, o incluso entre el bajo del armario y el suelo. Pues bien, todos esos espacios normalmente desperdiciados pueden habilitar un botellero. Una mínima estructura -un cajón con ruedas, la estantería Billy de Ikea- y ya lo tienes.

Ya no hay excusa para hacerte con un alijo de tu bebida favorita.