¿Qué tendría la escritora y bailarina Zelda Fitgerald –Zelda Sayre, en realidad– para inspirar una mítica saga de videojuegos –The Legend of Zelda y siguientes, un cóctel –el White Lady– y al novelista que acabó siendo su marido, F. Scott Ftizgerald, ávido bebedor por no decir otra cosa?  En fin, ahora también ha inspirado un cóctel con Ginger Beer.

Se discute si el White Lady lo inventó Harry MacElhone en el Ciro’s Club o bien Harry Craddock en el American Bar del hotel Savoy, dos bartenders coetáneos que trabajaron mucho en Londres a finales del s. XIX y principios del s. XX, pero en cualquier caso parece más que probable que lo inspirara Zelda, de quien dicen que era rubia platino, aunque en las fotos no lo parece.

No seremos nosotras quien se atreva a acotar el magnético carisma de Zelda pero sí nos atreveremos a pasarla por la peluquería. Metafóricamente.

Hemos cogido la White Lady y la hemos tintado de pelirrojo eliminando el azúcar y añadiendo un splash de Ginger Beer casero. Es un trago ácido, espumoso y con un equilibrio entre dulce y seco que no sabríamos definir. Refrescante, vaya. Como Zelda, probablemente.

Ingredientes

  • 75 ml de London Dry Gin
  • 25 cl de Triple Sec
  • 25 cl de zumo de limón
  • 15 cl de clara de huevo pasteurizada
  • Un splash –chorrito– de Ginger Beer.
  • Hielo en cubo

Elaboración

  1. Vierte la ginebra, el Triple Sec, el zumo de limón y la clara de huevo en una coctelera con hielo y agita.
  2. Cuela el líquido en el vaso de otra coctelera, retira el hielo de la primera, y develve el líquido a la coctelera original.
  3. Vuelve a agitar, esta vez sin hielo, para favorecer la emulsión de la clara de huevo y, por tanto, la formación de espuma.
  4. Cuélalo sobre una copa helada
  5. Termina con el Ginger Beer