Ginevra Castagnoli es la fundadora de Ellas Empowerment y bar manager de Punch Room (Barcelona). Mauri Jiménez, de Cocktails porque sí, la ha entrevistado para una nueva edición de Perfiles Líquidos. Hablan de sus orígenes como bartender, de sus bares favoritos y de cómo todo es posible con perseverancia.


¿Cómo y cuándo te iniciaste en el mundo de la coctelería?

Empecé mientras hacía la carrera de psicología, en Madrid, para pagarme los estudios. Empecé a trabajar en esto mientras cursaba Psicología en Madrid, para pagarme los estudios. Fue amor a primera vista. Más tarde, en un bar de vodka de Milán que se llamaba Pravda, empecé en serio. Fui la primera mujer que trabajó ahí. Y como hace 10 años, en Italia, era bastante difícil abrirse camino tras la barra siendo mujer, regresé a España. En Creps al Born (Barcelona) aprendí casi todo lo que sé ahora.

¿Qué significa tu oficio?

Me permite ser la mejor versión de mí misma. Es un oficio lleno de oportunidades. Si estás enfocada y sabes lo que quieres puedes alcanzar lo que te propongas.

¿Qué aconsejarías a alguien que empieza?

Que trabaje duro y vaya a por sus metas y objetivos. Con constancia llegará a donde quiera. Que no le detengan los primeros ‘no’. Que persevere y luche por sus sueños.

¿Quienes son tus referentes detrás de la barra?

Ivy Mix, Anna SebastianLynnette Marrero, por ejemplo. Son mujeres poderosas que veo como mentoras, como ejemplos a seguir.

¿Qué cualidades debe tener la bartender completa?

Humildad, ganas de trabajar en equipo, poco ego, positividad y empuje.

¿En qué te fijas para saber qué quiere beber tu cliente?

En su energía en ese momento, en cómo ha ido su día. E intento averiguar si tiene conocimientos de coctelería para adaptarme y guiarle de la mejor manera.

¿Qué libros de coctelería recomendarías?

Girly Drinks, de Mallory O’Meara, y Setting the table, de Danny Meyer.

¿Qué opinas de los cócteles de baja graduación?

Debe haber un tipo de cóctel para cada momento del día y estos me hacen pensar en algo con bitters, amari o vinos de Jerez, ingredientes con los que me encanta jugar, crear y, sobre todo, tomar.

¿Cuál es el mayor reto al que se enfrenta la coctelería tras la pandemia?

La falta y crisis de personal es un problema muy grande a la que nos estamos enfrentado después de la pandemia. Somos uno de los sectores que más sufrió las restricciones y mucha gente se ha buscado otras formas de vivir.

¿El futuro de la coctelería está en la creatividad?

Creatividad habrá siempre pero cuesta encontrar gente profesional y apasionada por la hospitalidad.

¿Cuánto bebes?

No bebo entre semana ni en el trabajo. Intento llevar una dieta lo más saludable posible para mi físico y para mi mente.

Dinos tres bares de cualquier parte del mundo que valga la pena visitar.

Brujas (Ciudad de México), Hanky Panky (Ciudad de México) y Punch Room (Barcelona).

Qué destilado o licor está injustamente olvidado?

Depende del país y la cultura. Como italiana, te diría que en Italia tenemos olvidad el Sherry mientras que en España deberíamos trabajar más con licores y amari italianos.