O al menos, sin que parezcan un brebaje de akelarre. Eso es lo que podrás conseguir si sigues atentamente estos consejos. No te los doy yo (por suerte), si no Mireia Rodríguez, fotógrafa profesional que ha trabajado para clientes como Bacardi, Martini, Reebok, Nike o El País Semanal. También es la autora de las fotografías que Marc Álvarez ha elegido para ilustrar su nuevo proyecto Drink’s Atelier. 

Mireia Rodríguez, fotógrafa profesional y gran “aconsejadora”.

Para hacer buenas fotos no necesitas un camarote de cuatro mil euros; muchos de estos tips los podrás poner en práctica con tu móvil. Y si tienes una cámara digital, la mayoría de las funciones que te comentaremos vienen incorporadas. Así que, no lo pienses más y dale vidilla a tu instagram con estos tips. 

1. Disparar es lo último

Porque antes tienes que tener muy claro qué quieres contar, qué concepto quieres transmitir en tus fotos. Por ejemplo, si te gusta una estética cálida, porque quieres ofrecer una imagen cercana, tranquila, de confort… buscarás elementos que te ayuden a trasmitir esas sensaciones, ya sea una superfice de madera, elementos orgánicos, colores del espectro cálido. Si quieres dar una imagen sofisticada, te ayudarán los tonos más fríos. Son sólo ejemplos, lo deseable es perseguir y conseguir una coherencia en tus fotografías. 

TIP: Busca en instagram ejemplos de fotografías que te gusten y fíjate en qué tienen en común. Elige el “estilo” que más te gusta y examina sus características: encuadre, composición, luz, tonos.

2. No hay reglas

“No dispares a contraluz”. “La luz del mediodía es Mordor”. “Los reflejos son Satán”.  En realidad, todo depende. Experimenta y te darás cuenta de que cualquier cosa tiene su contrapartida. Una sombra muy pronunciada será muy útil si quieres proyectar una imagen contundente de tu producto o tu bebida. Un reflejo que se “cuela” puede arrancar un guiño al espectador. 

Diálogo entre color y su sombra. Foto de Mireia Rodríguez para Drink’s Atelier

TIP: Mueve el objeto a fotografiar y descubre cómo cambia su presencia según donde le venga la luz y hacia dónde se proyecten las sombras. Cuando encuentres el punto que mejor se adapta a tus gustos, analízalo y recurre a ello siempre que quieras.

3. La luz lo es todo

Puedes hacer fotografías con luz natural o luz ambiente; con luz directa o indirecta.  Todo ello condicionará tus fotografías. Veamos cada una de ellas para que las entiendas y decidas cómo actuar según la luz que tengas en cada momento. 

Luz Natural. O sea, la luz del sol. Puede ser directa o indirecta, es decir, que el sol incida directamente sobre el objeto a fotografiar o que esté a la sombra. Si la luz es directa, tendrá un contraste más marcado. La consecuencia  será que la fotografía proyectará una imagen más dura, más fuerte y potente. Si tu objeto está a la luz del día pero sin que le dé el sol directamente, las sombras serán más suaves y la imagen será más neutra y natural, al tener la luz más homogénea.

Una luz matizada da aspecto fresco a la foto. Imagen de Mireia Rodríguez para El País Semanal.

Tip: No renuncies a la luz directa, pero si las sombras en el propio objeto están demasiado marcadas, puedes “suavizarlas” con un reflector. Tranquil@, sólo nos referimos a una superficie blanca (como un papel) situado delante del mismo. La luz del sol irá al reflector y rebotará en tu objeto, consiguiendo suavizar las sombras.

Luz ambiente: la luz ambiente es la luz artificial que hay en una sala; las bombillas y los diferentes puntos de luz con los que cuenta la habitación. En este caso, Mireia aconseja utilizar trípode si la luz es escasa, ya que eso te permitirá poner una velocidad más lenta. Si aún así hay poco luz, puedes crear tu propia fuente de luz con una lámpara. Si enfocas la lámpara a una superficie blanca, la luz rebotará y llegará matizada a tu objeto, como una flecha que cambia de dirección. También puedes guiar la luz del foco directamente hacia tu objeto pero suavizarla colocando un papel vegetal. 

En ambos casos puedes jugar con el Balance de Blancos: La luz natural tiende a azulada y la artificial, a amarilla. Si mueves el balance de blancos al contrario, lo contrarrestarás

Puedes usar una lámpara para iluminar en interior. Foto de Mireia Rodríguez.

Tip: En caso de luz escasa, no abuses de subir la sensibilidad de la cámara (los ISO) porque el resultado final acaba teniendo demasiado grano .

4. Busca aquello que lo hace único

Tu cóctel, la cerveza o esa copa de vino son objetos en tres dimensiones. Así que obsérvalo desde todos los ángulos y puntos de vista, como si fuera una escultura, buscando aquello que lo distingue de los miles de cócteles, cervezas y copas de vino que circulan por las redes. Al observarlo detalladamente, encontrarás ese punto bonito y especial que le da la personalidad. Puede ser desde un “garnish” vistoso a un degradado de colores, un pie de copa especial, un color concreto… 

Es una hoja pero en esta foto cobra todo el protagonismo. Imagen de Mireia Rodríguez para Drink’s Atelier.

Tip: observa el objeto desde tu visor o la pantalla de tu móvil mientras te mueves alrededor, arriba y abajo, cerca y lejos. 

5. Encuadre 

El lugar desde el que disparas la foto también condiciona la idea que transmite la foto. Una fotografía contrapicada (con el punto de vista desde abajo) magnifica el objeto, lo hace más solemne y grandioso. Es decir, cuanto más bajes el punto de vista, más realzarás la copa. Un punto de vista cenital (desde arriba) puede ser útil para destacar algo de la superficie y evitar los reflejos del vaso. Si te sitúas delante, una forma de “separar” el objeto del fondo es abrir el diafragma lo máximo que te permita el objetivo, de esta forma se acentúa la distancia al deseonfocar el fondo. Si no tienes esta posibilidad, puedes separar físicamente el vaso lo máximo posible del fondo, así el objeto cobra más protagonismo. 

Si arriba hay “chicha”, ¡a por el cenital! Foto de Mireia Rodríguez para Drink’s Atelier.

Tip: En el caso que tu cámara o móvil lo permita, utiliza el teleobjetivo o el programa macro para acentuar este efecto. 

6. Composición

El orden visual existe aunque Marie Kondo no lo mencione. Según dispongas los elementos, estos adquirirán una relevancia u otra. Si todo está caóticamente mezclado, la vista no sabe a dónde dirigirse. En este sentido, la regla de Mireia es unviersalmente conocida: menos es más. Si lo importante es la copa, que sea la protagonista. Si hay más elementos, es mejor que estén en segundo plano. 

Menos es más. Menos es todo. Foto de Mireia Rodríguez para Drink’s Atelier.

Tip: una buena manera de que tu copa o botella cobre protagonismo es utilizar la profundidad de campo. Colócala en el principio de una mesa y fotografíala de forma que se vea la mesa por detrás. 

Si tienes en cuenta aspectos como estos, poco a poco tus fotografías irán adquiriendo personalidad. Pero si sólo tienes tiempo de tomar una decisión, Mireia nos da un tip final de tiro fijo: busca siempre la ventana pero que no entre la luz directamente por ella. Y si estás a pleno sol, busca siempre la sombra. Tendrás muchas más posibilidades de éxito.

¡Say Cheese!