Hace pocos días Estrella Damm lanzó ‘Acto I. Alma’, su campaña de publicidad para este verano. Muestra las profundidades del mar Mediterráneo, tranquilo y de color azul intenso, y una joven que baila a su ritmo y representa su alma. Cuando uno ya se ha enamorado de la belleza del paisaje, aparecen unos plásticos enormes y unos humos negros. La mujer convierte su danza en movimientos bruscos y termina por hundirse hasta el fondo del mar. Por si el mensaje no había quedado del todo claro, el anuncio (¿es esto un anuncio?) lo resalta en palabras: “Si queremos mantener nuestra forma de vivir, ¿no deberíamos proteger aquello que la hace posible?”.

El panorama es terrible: si seguimos a este paso, nuestros océanos podrían tener más plástico que peces en el año 2050. Sin embargo, parece que cada vez más, industria y consumidores se preocupan por el asunto. En el sector cervecero, según los datos publicados en la primera Memoria de Sostenibilidad Ambiental de Cerveceros de España, el 92,4% de la energía que la industria emplea en la producción proviene de fuentes renovables, casi el 99% de los residuos son valorizados y un 45% de la cerveza producida se vende en envases reutilizables. Son datos ciertamente esperanzadores pero, aún así, queda mucho por mejorar. Por ello, en esta misma Memoria, se publicaron cinco líneas de actuación con un horizonte a 2025: circularidad de envases, transición hacia un modelo de eficiencia energética más sostenible, reducción de la huella de carbono y apoyo al cumplimiento del Acuerdo de París, optimización en el uso del agua e innovación y sensibilidad ambiental.

España cuenta actualmente con 538 plantas de producción. Si todas ellas actúan en pro de estas medidas, el impacto podría ser importante.

¿Qué acciones llevarán a cabo las grandes compañías?

Damm apuesta firmemente por reducir la huella ambiental de la compañía: ya han reducido en más de 2.600 toneladas al año sus emisiones de CO2 a través de la mejora de la eficiencia de sus fábricas y el uso de energía de origen verde y, actualmente, están trabajando en un nuevo sistema que les permita sustituir las anillas de plástico que unen las latas por otras de cartón 100% biodegradable. El objetivo es eliminar 89 millones de anillas que se traducen en nada menos que 260 toneladas de plástico. Pueden decir también que el 65% de sus envases son retornables y el 100% reciclables y han sustituido los vasos de plástico por unos totalmente biodegradables. Además, han avanzado en cuanto a eficiencia energética, uso del agua y calidad y origen de su materia prima.

Pero Damm no es la única que se ha puesto las pilas (por cierto, las pilas, al contenedor que corresponde). Diageo ha invertido 16 millones de libras para acabar con la inmensa cantidad de plástico que emplea en los paquetes de su cerveza Guinness. Los multipacks serán de cartón 100% biodegradable a partir de agosto de este año en Irlanda y, en el resto del mundo, a partir del año que viene.

El nuevo diseño sostenible de Guinness

Carlsberg también ha lanzado una campaña ambiental con el mensaje “Brewing in pursuit of better”. Entre sus objetivos, ha replanteado el diseño de su botella verde y los materiales utilizados con el fin de minimizar los residuos y optimizar en todo lo posible la reutilización y el reciclado. En un plazo de tres años podríamos estar bebiendo de botellas 100% biodegradables fabricadas con fibra de madera de origen sostenible. También han creado el Snap Pack, un sistema (bastante alucinante) que sustituye las anillas de los multipacks con un adhesivo reciclable y que evita la producción de 1200 toneladas de plástico al año. Ya está presente en Reino Unido, Noruega y Dinamarca y se trasladará poco a poco al resto de mercados.

Sí, se mantienen juntas

Mahou, por su parte, se compromete a reducir en un 10% su huella de carbono y el consumo de agua, a utilizar un 100% de energía verde y a diseñar la totalidad de sus embalajes y materiales con criterios de sostenibilidad: reciclados, reciclables y de menor gramaje. Aparte, en cinco años, alcanzarán una flota propia 100% sostenible.

Corona también lanza un mensaje claro en su campaña Protect Paradise: “el plástico no pertenece al paraíso”. Llevan años trabajando con Parley X The Oceans para terminar con la contaminación plástica marina y, a principios de este año, lanzaron en México los six packs con anillas elaboradas con fibra biodegradable.

Anillas para una playa feliz

A pesar de que varias de estas prometedoras acciones ya están en marcha, será el tiempo quien diga si el 100% de las voluntades de estas grandes cerveceras son realidades, promesas de cara a la opinión pública o simples estrategias con el único objetivo de aumentar sus ventas.

No debemos olvidar tampoco que nosotros, como consumidores, tenemos una gran responsabilidad. Debemos presionar y exigir con nuestros actos y hacer llegar nuestras peticiones y quejas a las compañías. Y en el día a día, está en nuestras manos reciclar, elegir los productos con menos plásticos y diseñados de manera más responsable, no ensuciar nuestro entorno, llevar nuestra bolsa al supermercado y un sinfín de acciones que no cuestan demasiado pero pueden cambiar mucho. Los consumidores tenemos más poder del que creemos. Piénsalo así: si nosotros elegimos no utilizar plástico, la industria dejará de venderlo.