Este 2020 no ha dejado muchos motivos para celebrar, pero el cerebro humano tiende a olvidar. Ese es uno de los motivos por los que las mujeres pasan por el parto más de una vez. Por amor, sí, pero también porque olvidan el dolor. Si no, otro gallo nos cantaría, nos habríamos extinguido hace tiempo.

Pero ya vuelvo al tema vínico: a pesar de todo, a lo largo de 2020 hemos bebido unos cuantos espumosos que nos han divertido bastante. Sí, nos han divertido: a las burbujas les pedimos menos solemnidad, si cabe, que al resto de vinos.

Lo que viene a continuación no es una lista objetiva de buenos espumosos, ninguna lista lo es. Son, simplemente, espumosos que han resbalado por nuestro gaznate durante este aciago año, haciendo el año menos aciago. Los vamos a poner en orden ascendente de disfrute, por darle un poco de emoción al artículo, nada más. Es un truco, un truco narrativo. Tampoco es un orden objetivo. Nada es objetivo en este post, salvo que 2020 ha sido una porquería de año.

Bornos Brut Nature

Verdeja buena. BEBER MAGAZINE

Contra todo pronóstico, será que soy prejuicioso, este espumoso de Rueda a base de Verdeja nos gustó bastante. Es seco, como su nombre indica, frutal y a la vez tiene un punto amargo que lo redondea. Burbuja efervescente, eso sí. Pero bueno, eso también tiene su punto.

Precio: 9,50 euros.

Dumenge

Es un ancestral elaborado en el Penedés a base de viñas jovencísimas de Xarel·lo Vermell, uva de la zona que están recuperando las generaciones más jóvenes. Desde esta tribuna doy las gracias: el vino resulta en un aperitivo fácil, alegre, vivaz. ¡Vivace! Con flores, fruta y acidez. Si quieres comprarlo, tendrás que contactar con Dumenge Celler a través de su perfil de Instagram.

Precio: 5 euros, aproximadamente.

Movia Puro Rosé 2013

Espumosos divertidos como este Movia

Rarísimo. BEBER MAGAZINE

No conocíala muy winelover y eslovena bodega Movia y este espumosos me enloqueció bastante cuando lo catamos. Tenemos que dar las gracias a nuestro amigo Roger Riera, sumiller del restaurante Cafè del Centre (Caldes de Montbui) y mejor persona. Es una Pinot Noir, sin degollar, con crianza en barrica y y con mucha complejidad. Tiene una acidez volátil bastante presente pero cuando se esfuma deja lugar a todas las frutas y florecillas varietales.

Precio: 32,33 euros.

Domaine François Mikulski Crémant de Bourgogne 2017

Venía de un desencuentro con Mikulski, una botella de Pinot Noir suya me supo a poco, cuando abrí sin muchas esperanzas esta burbujeante cascada de alegría. Pues nada, que mezcla las variedades borgoñonas y consigue un espumoso sutil y delicado, no muy expresivo, la verdad, pero sí muy agradable. Es un gran escolta: discreto y eficaz.

Precio: 16,90 euros.

Bàrbara Forés En moviment A – Ancestral Morenillo 2019

Esp

¿Alguien conocía la Morenillo? BEBER MAGAZINE

Uno de los vinos más divers del año, para mí. Según leo por ahí –no sé si será cierto– es el primer Morenillo con burbuja. Tampoco es un dato muy significativo porque la Morenillo la conocían cuatro personas, si hubiera sido el trigésimo quinto espumoso elaborado con esta variedad nadie se habría enterado. Es un vino rústico y afrutado y eso, para mí, es todo un piropo. Muy veraniego, muy refrescante, muy de ir calentando: nos re-chiflan los vinos que recuperan el momento de consumo del aperitivo.

Precio: 17 euros.

Juvé & Camps Singular

En la web de Juvé & Camps describen este, su vino, como su cava más sensual. Yo eso solo me lo explico si a este gente le va el sado. De sensual, no tiene nada. Y eso no es una crítica, fijaros que el vino está bastante arriba en la lista, lo que implica un nivel de disfrute elevado. Pero vamos, es que yo cuando voy a un baño turco y me viene un despiadado masajista le pido que me meta caña. En fin. Que este es un espumoso astringente, amargo, afilado. Saca lo mejor de la Xarel·lo. Voy a decirlo: muy gastronómico y con notas herbáceas. Hinojoso. Pero no es para ir tomando tontamente de ji ji ja ja. Señores y señoras de Juvé & Camps: revisen su sensualidad –o el diccionario–.

Precio: 19 euros.

L’ Enclòs de Peralba Pét Nat Blanc

Penedès del de antes. BEBER MAGZINE

Llegamos al top 3, a lo más divertente de lo divertente. Leonard y Roc Gramona, los Gramona Jr., han montado una bodega, de nombre Enclòs de Peralba, en la que elaboran vinos parcelarios, con variedades autóctonas del Penedès y con la que quieren rendir homenaje a la tradición vitivinícola previa a la D.O. Penedès –ellos no lo dicen así, ya me mojo yo–. El caso es que uno de sus primeros vinos en salir a la venta es este ancestral elaborado, ojo al dato, con Malvasía de Sitges. Más winelover no se puede ser, pero es que además este burbujitas está buenísimo: es seco, fácil y muy expresivo.

Precio: 12,95 euros.

Alta Alella Mirgin Exeo Evolució + 2008

Le tengo especial cariño a este espumoso. Lo bebí poco antes del confinamiento, rodeado de amigos –Santi Rivas, la gente de Alta Alella, mi Santa, mi hija y mi hijo…– en los viñedos de la boega, después de una meravigliosa visita. Qué tiempos aquellos. Bueno, qué decir, es un pepinazo elaborado con Xarel·lo y Chardonnay, con muchos aromas de pastelería y un poco –muy poco– de oxidación. Un Rolls-Royce. Para mí que Alta Alella está desarrollando algunos de los mejores espumosos del país. Por eso está en el puesto número dos.

Precio: 90 euros.

Muy Frágil

Espumosos divertidos como Muy Frágil

Rafa, eres un punky. BEBER MAGAZINE

Y si lo de antes era un Rolls-Royce, Muy Frágil es una Vespino con el kit de 75 c.c. y un tubarro que atrona al vecindario. Rafa Camps no puede ser más punky con este ancestral que combina Xarel·lo y Samsó. Tiene, también, un punto de oxidación, algo de astringencia de haber macerado con pieles y una burbuja notable pero no de Alka Seltzer. Es un vino directo, sin filigranas y muy logrado. Al mismo tiempo es delicado, la etiqueta, un precinto de embalar no engaña. Para mí, el vino más divertido que me he bebido este año. Y es que a veces nos olvidamos que el vino tiene que ser eso: divertido. Y más en un año como 2020.

Precio: 12,90 euros.