Lo último de Antonio Naranjo abrió poco antes de que empezara el confinamiento por la Covid19. Eso es un torpedo en la línea de flotación de cualquier negocio pero en Especiarium estarían enchilados. La casa aguanta. El concepto básico es claro: Especiarium es un bar de Barcelona en el que juegan con las especias. Pero hay más: Especiarium , en Barcelona, también es un bar en el que se tiran cócteles de grifo. Y, además, se come.

Estas dos alternativas líquidas definen dos ritmos: los cócteles de grifo, elaborados con mimo y con antelación, se sirven rápido. El resto de bebida se sirven… normal.

Así tiran los taptails en Especiarium Barcelona

Taptails o cócteles de grifo. ESPECIARIUM

Un hilo conductor especiado

Las especias son el hilo conductor. Se aplican con prudencia o, mejor, con conocimiento. No se imponen por encima de los cócteles sino que potencian los sabores. No estamos en Madrás, Sichuán ni Marrakesh. Pero las notas exóticas sugieren viajes mentales.

El día de la visita nos encontramos a Juan Pablo González atendiendo la barra. Nos servirá tres cócteles y nos dejará probar otros tantos de tiro. Cae un Curryquiri, el signature drink de la casa. Una versión del clásico a base de dos rones y tres tipos de curry coronado por una burbuja ahumada que estalla ante tus narices.

La versión del NEgroni en Especiarium

Pepegroni, nada canónico. ESPECIARIUM

Sigue un Pepegroni, otro twist a un clásico. La variación consiste en una adición de shrub de frambuesa y una mezcla de pimientas molidas. Se suaviza el amargo, se hace más comercial el aperitivo del Conde Camillo y no es nada malo. Hay que revisitar los clásicos. Los tragos finales, sazonados del poso de pimientas, le dan un aspecto casi evolutivo al trago –matiz en el que Naranjo es un fiera–.

La Palomita que nos conquista

La última copa será uno de los taptails o cócteles de grifo: la Palomita. Una Paloma endulzada con sirope de agave y con un mazazo de umami añadido a base de mole. Ese día es el cóctel que nos conquista.

Probaremos unas muestras de Nordic Snakes –a base de Bourbon, jengibre, zanahoria y vainilla; un trago muy interesante– y Cer-Cana –cóctel a base de cerveza, ron, fruta de la pasión y eneldo; muy rico–.

Esperemos que Especiarium resista al temporal de la Covid19. Le queda mucho por decir a este bar, a Naranjo y a todo su equipo. Puede convertirse en uno de los sitios más interesantes de la Ciudad Condal.