Hace algunos años, en el reino omnipresente del champán y el prosecco,  la palabra cava ni siquiera se conocía en muchísimos países del mundo. Hoy en día, el cava está experimentando un auge de ventas en países tan diferentes como Alemania, Estados Unidos, Japón o Ucrania que parece que no tiene freno. Hemos hablado con varios productores de cava para saber qué causas y estrategias hay detrás  de este éxito internacional.

Vaya por delante que no todos los cavas son iguales. A grosso modo podemos distinguir dos categorías:  el cava más joven y “fácil”,  y el premium, encabezado por los Gran Reserva. En ambas categorías, lo que nos ocupa (el incremento de demanda en el extranjero) ha aumentado, aunque con diferencias notables.

Una de las claves de este aumento de ventas es que el consumo de cava (por fin) se ha desestacionalizado. Hace poco parecía que solo servía para brindar por Navidad y Año Nuevo. “El cava es una de las bebidas más gastronómicas que existe y el consumidor se está dando cuenta–– nos dice Frank Scheepers, Director Internacional de Ventas de Raventós – Codorníu––. Por ejemplo, en los países nórdicos las burbujas están claramente en auge, su consumo se reparte en toda las épocas del año y, en este sentido, el cava por supuesto se ha beneficiado de esta tendencia”.

Frank Scheepers, Director de Ventas Internacional de Raventós-Codorníu.

Codorníu es una de las grandes empresas productoras de cava. Exportan a más de cien países en todo el mundo y en los últimos años han visto cómo crecía la demanda en los dos mercados más importantes para la compañía: Japón y Estados Unidos. En Europa, Bélgica está a la cabeza (¿tendrá algo que ver su animadversión histórica por Francia?) y Alemania, Holanda y Suecia están teniendo un rápido crecimiento. Países del mundo que hace dos días no sabían qué era el cava, hoy están multiplicando sus importaciones: Ecuador, Ucrania, República Checa, Kazajstán… 

¿Y qué tipo de cava se bebe fuera de nuestras fronteras? Frank Scheepers nos cuenta que “los países extranjeros todavía los prefieren clásicos y jóvenes. Los cavas elaborados con variedades tradicionales y sin envejecimiento como por ejemplo el Anna de Codorníu o el Codorníu Ecológica representan a día de hoy el 93% del volumen de exportaciones”. En un artículo en la revista digital Marie Claire de Estados Unidos, la periodista Krystin Arneson afirma que “pese a que tiende a ser más barato que la media del prosecco, el cava no se merece esta reputación en el mercado […] ya que tiene mucho que ofrecer: es el compañero perfecto en múltiples ocasiones”.  Obviamente, sus palabras reflejan que el consumo al que se refiere va en la línea de la demanda del cava más “clásico y joven” que mencionaba  Scheepers,  quien a su vez matiza el papel del prosseco en esta “guerra” de mercados: “Sí, realmente creemos que el Prosecco ha abierto la categoría para los consumidores más jóvenes y que en algún momento, gracias a ello, estos pasarán de consumir solamente espumosos elaborados a base del método Charmat y fáciles de beber como el Prosecco, a interesarse y explorar espumosos elaborados por métodos tradicionales más sofisticados y complejos como el Cava o Champán”.

Pero si el volumen de exportaciones viene por ahí, no debemos desdeñar la demanda creciente que la otra categoría del cava está experimentando. “Es destacable el notable aumento de la demanda de cavas Premium (reserva y gran reserva), así como el incremento de las ventas de cava ecológico ––nos cuenta Meritxell Juvé, Consejera Delegada de Juvé & Camps––.  Resulta muy gratificante ver que cada vez hay más interés por el cava de calidad”.  Según ella, “los consumidores extranjeros tienen más conocimiento en cuanto a la diferentes tipos de cava, a sus crianzas… y aprecian las diferencias cualitativas”. La compañía Juvé & Camps está centrada en los Gran Reserva, y sus cavas son de precio elevado. La calidad, por tanto, es lo que se tiene en cuenta a la hora de posicionar el cava en el mapa gastronómico: “Nuestros cavas pueden disfrutarse en los principales establecimientos gastronómicos de los cinco continentes”––afirma.

La colección Cruise 2019 by Sergio Mora es uno de los últimos lanzamientos de Juvé & Camps

También la gama Premium de Codorníu experimenta un auge que consolida esta tendencia: “los Grandes Reservas como Jaume Codorníu están creciendo más rápido (+6%) en comparación con el pasado año” ––afirma Frank Scheepers. 

Gran volumen, cavas premium… ¿Y qué ocurre con los pequeños productores? Ellos juegan en otra liga, pero también se benefician de esta tendencia y en concreto de la consolidación del cava como apuesta gastronómica. Josep Maria Pujol Busquets, propietario de la bodega familiar Alta Alella, que elabora todos sus vinos y cavas de forma ecológica (otro factor que está en crecimiento), considera que su competencia es el vino, no el prosecco. “Trabajamos el cava como un vino: de una zona determinada, con una manera particular de hacerse, teniendo en cuenta las añadas, y por tanto,  huyendo de la estandarización del producto. Y eso se está valorando cada vez más en el mercado internacional”. 

Josep Maria Pujol Busquets, de Bodegas Alta Alella, afirma que pronto todos los cavas acabarán siendo ecológicos.

Si bien las tendencias sociológicas y gastronómicas están detrás de este feliz incremento, el sector del cava ha trabajado duro para posicionar y promocionar el cava en el mundo: “Los esfuerzos se han centrado principalmente en implementar campañas focalizadas en la desestacionalización del consumo de cava más allá de las épocas de mayor consumo, como es la Navidad. Además, se han llevado a cabo estrategias para incentivar el consumo entre los públicos más jóvenes, así como en poner en valor la singularidad del producto” ––explica Frank Scheepers de Codorníu. Meritxell Juvé también apunta al trabajo de promoción del cava como una de las causas del crecimiento: “En los últimos años se están haciendo muchas acciones enfocadas a la divulgación y promoción de los cavas premium y esto se ha traducido en un incremento en las ventas de esta categoría. Queda mucho por hacer pero vamos por buen camino”.

Algunas de estas acciones se han centrado específicamente en el público joven. Frank Scheeprs afirma que “es importante seguir educando a los consumidores y transmitir un mensaje común de la DO, poner en valor el método de elaboración y el origen, así como explorar nuevos conceptos más atractivos para millenials”. 

Crecer por abajo y crecer por arriba. La demanda existe y hay que aprovecharla. Si es verdad, como apuntan desde Raventós – Codorníu que, “este hecho es una clara oportunidad de seguir creciendo y seguir ampliando el universo de los cava lovers”, pronto el mundo entero brindará con cava.