Tal y como evoluciona el mundo (o más bien, involuciona), acaba siendo noticia que haya un día donde las mujeres son protagonistas. No debería ser así en un universo ideal, en el que no hicieran falta iniciativas como la que se hizo el pasado día 5 de noviembre en el mítico Artesian de Londres: una noche para reivindicar la labor de las mujeres en la (aún muy masculina) industria de la coctelería. 

Hay muchísimas mujeres tras la barra haciendo una labor encomiable, pero no siempre están en la foto o bajo los focos. Explicaciones hay muchas y variadas, siendo el sistema patriarcal en el que vivimos la más realista. Para visibilizar su trabajo y su aportación al mundo de la mixología y, de paso, para meterle un buen zasca a Charles Schumann y sus misóginas declaraciones, se celebró en el Artesian la “Take Over: A Night of Celebrating Women in the Bar Industry”. Desde las siete de la tarde pasaron por su barra la mayoría de las bartenders de Londres y algunas internacionales, como Pippa Guy, Cressi Sturridge, Keila Urzaiz, Ginevra Castagnoli o muchas otras.

La noche fue, no hace falta decirlo, un exitazo. El Artesian estuvo a rebosar de principio a fin y la entusiasta parroquia pudo tomar cócteles (y sólo esos) creados por mujeres durante la historia de la coctelería, como el Hanky Panky, el Old Cuban o el Gin Blossom entre otros. Además, la recaudación fue a parar íntegramente a la asociación benéfica Healty Hospo, que se dedica a promover la salud en la industria de la hostelería.

Pippa Guy, ex bartender en el American Bar del Savoy y creadora junto a Adriana Chía de su propia Coca Cola Mixer.

¿Hacen falta noches así? Rotundamente sí. A menudo pasamos de puntillas por una realidad incómoda, convenciéndonos a nosotr@s mism@s que la igualdad ya es un hecho, simplemente porque miramos atrás y vemos los logros conseguidos. Mientras las mujeres sigamos cobrando menos, teniendo menos puestos de responsabilidad, teniendo que luchar el doble para conseguir la mitad, siendo acusadas de ambiciosas cuando desempeñemos nuestro trabajo con tesón o evaluadas por nuestra imagen, seguirá existiendo la necesidad de luchar por la igualdad. Ginevra Castagnoli, bartender en Artesian, nos cuenta que “debemos seguir adelante, luchando por lo que queremos y cambiar este tipo de ideas”.  No es fácil, pero nos da una pista de cómo conseguirlo: “Apoyo y unión entre nosotras. No tienen ningún sentido la competitividad para ver quién es la mejor”. Y añade: “la palabra bartender no tiene género. Nos tenemos que fijar más en el trabajo que se hace y no en quién lo hace, sea hombre o mujer”. 

El pasado 5 de noviembre el Artesian estuvo a petar

“Fue una noche épica––cuenta una emocionada Castagnoli––. Estuvo el Artesian más lleno que nunca. Y lo mejor de todo es que contamos con el apoyo de la industria y, sobre todo, que estuvimos muy unidas y trabajamos duro juntas”.

Aún queda mucho camino por recorrer pero noches como la que organizó Artesian son una inyección de adrenalina en la causa.  Y no existen fórmulas mágicas ni atajos; llegar lejos implica tesón, trabajo y paciencia. Tal y como aconseja Ginevra a todas las mujeres que quieran dedicarse a esta (aún masculina) profesión, “intenta siempre dar lo mejor de ti misma , para ti, y no dejes que nadie juzgue lo que haces. Sigue luchando, aprendiendo, leyendo. Intenta siempre equilibrar la vida personal y la laboral. Y no abandones tus sueño”. 

Ginevra Castagnoli te anima a no rendirte.

El Artesian ha vuelto a la World’s 50 Best tras el vacío que dejaron Simone Caporale y Alex Kratena con el liderazgo de otros dos grandes, Rémy Savage y Anna Sebastian (nótese, mujer). Y con noches así, volverán pronto al número 1.