Llega el día más acaramelado del año, San Valentín, día de los enamorados pero apadrinado por un tipo al que golpearon hasta dejarle tieso para luego decapitarle. Todo el mundo baboseando y el bueno de Valentín sangrando como un cerdo. Como un cerdo en San Martín. En fin.

El caso es que, sin perjuicio de las flores, este año podrías regalar a tu media naranja unos polímeros llamados terpenos.  A priori, tu pareja, a no ser que sea un/una freak del Quimicefa, no esperará eso. Esperará una cenita, una escapada romántica, acrobacias eróticas, qué se yo. Pero si piensa en cadenas no será en cadenas de moléculas.

Sin embargo, el isopreno, que es el componente principal de los terpenos, es sumamente hot; cito de la Wikipedia: “es […] altamente inflamable y de fácil ignición. En contacto con el aire es altamente reactivo, capaz de polimerizarse de forma explosiva si se calienta”. Hay un montón de chistes sexuales que hacer con el isopreno.

Además, los terpenos son responsables de los acusados aromas florales y cítricos de variedades blancas como la Moscatel, la Riesling, la Gewürztraminer, la Albariño y la Sauvignon Blanc. En general, vinos de fresqueo, fáciles de beber, que pasan bien. Buenos preliminares. Y eso no les quita complejidad.

Así que sí, te propongo que regales a tu persona favorita terpenos en formato vino, como por ejemplo…

Colet Vatua! 2018

Milflores. BEBER MAGAZINE

Algunas de estas variedades son complicadas. Complicadas para el wineloverismo, quiero decir. Las encontramos facilonas y como un postre demasiado dulce. Las despreciamos. Por ejemplo, encontrar una Gewürztraminer monovarietal que sea digna y no sea dulce me ha resultado imposible. No dudo que la haya pero…

He optado por este espumoso de Colet, productor del Penedés que se marca unas burbujas muy divertidas con Equipo Navazos. Pero hoy venimos a su gama tiesa. Este Vatúa!, expresión catalana que equivale a ‘ahí va la ostia, Patxi’, mezcla Gewürztraminer y Moscatel con la muy discreta Parellada. Flores sobre flores, pero como esta gente es buena y las burbujitas ayudan a todo, así en general, pues les queda un vino muy entretenido.

Precio: 12,40 euros.

Soverribas 2019

Tiene un búho. BEBER MAGAZINE

Productores de culto de Rías Baixas, Alberto Nanclares y Silvia Prieto, hacen todo bien. Este Albariño tiene una elaboración sencilla. Prensa directa, barricas grandotas de roble, trabajo de lías y a la botella. Dicho así parece fácil pero, claro, no lo es.

En la botella, además de un búho, hay flores, fruta blanca y una acidez que articula todo lo demás. Pero eso no es lo mejor, lo mejor es que además la gente de Drinks&Co lo tiene rebajado un veinte por ciento. Y te conviene ahorrar, porque  el último vino de esta lista se dispara.

Precio: 15,92 euros.

Filitas y Lutitas 2017

terpenos como los del moscatel

Nombre geológico. BEBER MAGAZINE

Si te dicen Moscatel pensarás en vino dulce pero con Moscatel se pueden hacer vinos secos. Viñedos Verticales elabora, por lo menos, dos: La Raspa y éste, cuyo nombre, lejos de referirse a clanes bíblicos enfrentados, habla de los pedruscos del suelo donde, es de suponer, cultivan la Moscatel de Alejandría y el Pedro Ximénez que luego mezclan y embotellan. Se podría haber llamado Pedro y la Mosca, pero no. En fin, la Pedro Ximénez tiene también su parte terpénica, así que adelante con ella.

Y, en cualquier caso, que les queda un vino rico, complejo y mineral.

Precio: 16,90 euros.

Dr. Loosen Wehlener Sonnenuhr spätlese 2017

Aciiiiiiiid… BEBER MAGAZINE

Pues aquí tenemos una Riesling de vendimia tardía, del Mosela, con bien de acidez, un puntito de azúcar y aromas a flores y a frutas de hueso por un tubo. Además, tiene poquísimo alcohol. Es un vino tontorrón, en el buen sentido, pero viste mucho sacar vinos alemanes. Así que para fuñigar, bien, causa buena impresión.

Precio: 29,90 euros.

Domaine Dagueneau Pouilly Fumé Silex 2016

Pepino. BEBER MAGAZINE

Alguna vez habrás oído que lo difícil es recomendar vinos de menos de diez euros. Que los vinos más caros van a estar bien. O deberían. Y un poco de razón tienen los cuñados. A veces. Este vino es carísimo y de culto, un pepino. Pero  no encuentro muchos vinos de Sauvignon Blanc de sacarse el sombrero. Me pasa lo mismo que con la Gewürztraminer.

¿Qué te parece caro? Pues te diré una cosa, 200 euros te los vas a dejar cenando por ahí, entrando a discotecas, pagando taxis y tomándote copas imbebibles. Y en cocaína. Una vulgaridad. Para eso mejor bajarte esta botella en casa.

Precio: 203,02 euros.