El Espresso Martini es un cóctel potente: cafeína, vodka y azúcar se mezclan para dar lugar a un cóctel perfecto para amantes del café. Esto es obvio, pero quizá hay detalles que desconoces sobre el Espresso Martini.

1. Fue creado en la década de los 80 del siglo pasado por Dick Bradsell, pudo ser en Fred’s Club o en la Soho Brasserie, ambos en Londres. Como nos apunta Abraham Rivera, periodista, el propio Bradsell fue cambiando de versión.

2. Lo que sí parece claro es que lo inventó para una clienta que le pidió un cóctel que consiguiera “wake me up and then fuck me up” (algo así como “que me despeje y luego me deje jodida”). Se cree que la clienta en cuestión fue Kate Moss, pero como nos advierte François Monti, en 1983 la Moss tenía 9 años. “A Difford’s, Bradsell dijo a Simon Difford’s que creó el cóctel en 1983 en Soho Brasserie. A otros, que en Fred’s a finales de la década. Creo que nunca mencionó a Moss en público pero un ex compañero de Bradsell en el Atlantic me aseguró que era ella. Obviamente, hay incompatibilidades…”, sostiene Monti.

3. La receta original de Bradsell contenía dos licores de café en vez de uno: Kahlúa y Tia Maria.

4. En realidad, Bradsell lo bautizó como Vodka Espresso. Bradsell cambió el nombre por Espresso Martini en la década de los noventa, cuando se puso de moda servir los cócteles en este tipo de copa.

5. Más tarde, Bradsell creó el Pharmaceutical Stimulant: un Espresso Martini servido con hielo. También es el creador del Bramble.

El café debe estar hecho al momento y la cremita es muuuuuy importante. WADE AUSTIN WILLIS/UNSPLASH.

6. Según la International Bartenders Association, el Espresso Martini debe llevar 50 ml de vodka, 10 ml de Kahlúa –licor de café con ron–, sirope simple –dependiendo del gusto del consumidor– y un espresso corto y fuerte. Nuestra receta lleva más licor y piel de limón.

7. Los tres granos de café que se emplean como decoración son símbolos de salud, dinero y felicidad. Su uso proviene de la manera de servir la Sambuca –un licor anisado– en Italia.

8. Del Espresso Martini derivan muchos cócteles como el Espresso Daiquiri –con ron–, el Cuppa Joe –con licor de avellana–, el Mocha Martini –con whisky, bourbon y licor de cacao–.

9. En la actualidad se tiende a servir en una copa Coupette más que en una Martini

10. Hacer un espresso al momento para luego enfriarlo en la coctelera parece un sinsentido, pero contribuye a la formación de la crema y es indispensable para que el cóctel esté de 10.

 


Nota: hemos ampliado el texto original con las aportaciones que Abraham Rivera y François Monti nos han compartido en Twitter. Muchas gracias a ambos.