Vamos con un post sobre destilados, vermuts y cervezas sin alcohol porque últimamente hay cierta polémica en el sector de las bebidas alcohólicas. Por ejemplo, ha sentado mal la última campaña de publicidad destinada a concienciar sobre los peligros de beber alcohol y conducir. Tampoco han caído en gracia unas declaraciones de la periodista de RTVE, Lucía San Agustín, quien dijo que el vino es una droga legal, parece ser que en la edición de mediodía del Telediario.

En fin, a mí me parece que negar la mayor no lleva a nada. El etanol –contenido en el vino y cualquier bebida alcohólica– es una droga legal –como la nicotina del tabaco– y tomarse una copa y coger el volante es una irresponsabilidad. En Beber Magazine ya hemos hablado de estos temas por activa y por pasiva.

En cualquier caso este post no va de eso, sino de recomendar alternativas bebibles a bebidas alcohólicas, como ya hicimos por aquí. Ahí van algunas.

Martini Vibrante y Floreale

Uno mejor que otro. BEBER MAGAZINE

Si un gigante de la industria elabora un buen producto, se dice. Estos dos vermuts de Martini están más que bien. Tienen textura, sabor y aroma a aperitivo. Si se me permite la rima diré que la versión roja, Vibrante, me parece más floja. Pero para rebajar la graduación de un Negroni o un Americano es buena cosa –rima asonante, aquí–. Floreale, en cambio, me parece una bebida muy interesante, con un aroma  a flor de manzanilla muy agradable –más rima asonante-.

Precio: Vibrante, 10, 50 euros. Floreale, 9,75 euros.

Paleobirra

Pues recuerda a una birra. BEBER MAGAZINE

La dieta Paleo nos parece una mamarrachada pero aprovecharse de su auge tomando este botellín compensa el despropósito. La Paleobirra es una kombucha, es decir, un té fermentado con una mezcla de bacterias y levaduras que además suele aromatizarse. En este caso ha sido aromatizado con lúpulo –ignoramos la variedad– y resulta en una bebida ligera, con aromas herbáceos y que recuerda, lejanamente, a una cerveza. Un refresco ideal.

Precio: 2,95 euros

BrewDog Punk AF

A ciegas cuela perfectamente. BEBER MAGAZINE

Las siglas AF responden por Alcohol Free y vienen a definir lo que distingue a esta IPA del original, la célebre Punk IPA de BrewDog. Está muy lograda: tiene sabores a frutas tropicales y a resinas –que es una manera fina de decir marihuana–. En resumen, que parece una IPA, probablemente, a ciegas, nos costaría decir si tiene o no tiene alcohol.

Precio: 2,24 euros.

Lyre’s Dry London

Se recomienda moderar expectativas. BEBER MAGAZINE

Si uno espera encontrar el carácter seco de una London Dry va a llevarse una desilusión muy grande. Pero si espera una bebida que mezclada con tónica le quite el antojo de un Gin Tonic, puede funcionar. Una alternativa es reemplazar una parte de la Ginebra del combinado por esta bebida de Lyre’s y así, por lo menos, tomar una versón baja en alcohol. Puede recordar a enebro y a cítricos

Precio: 28,05 euros.

Mocking Bird Alcohol Free Tequila

Resultón. BEBER MAGAZINE

La gente de Mockingbird Spirit elabora algo que evoca al Tequila. Lo hacen con agave Weber Azul y lo aromatizan con vainilla, limón y habanero. El resultado es algo así como un Tequila un poco reposado. La peculiaridad, aquí, es que le añaden una sustancia –de la que no había oído hablar en mi vida– llamada Ashwagandha. Es una planta originaria de la India que en teoría reduce el estrés y la ansiedad. En cualquier caso, estamos en un caso parecido al anterior, es un buen placebo para rebajar la dosis alcohólica de un Margarita, por ejemplo.

Precio: 29,15 euros.

Stryyk Not Rum

Not mal. BEBER MAGAZINE

Stryyk es una marca que hace ginebra, vodka, ron y también cócteles sin alcohol. En este caso nos centramos en la bebida oscura. Tiene aromas de caramelo, algo que recuerda a la madera –seguramente son chips, pero qué más da– y a vainilla. En un Cuba Libre lo más perjudicial será la Cola. Aunque eso, me temo, siempre es así.

Precio: 22 euros.