Ya existen muchas publicaciones, y más desde el inicio de los confinamientos, con sugerencias de tienda de vinos online donde pertrecharnos de provisiones. Ahí es donde suelen incluirse a Vinissimus, Bodeboca, Coalla, Lavinia y demás tiendas virtuales con catálogos todoterreno en los que tanto los civiles como los iniciados nos lo podemos pasar bien. Este texto no va de eso.

Con lo que vengo hoy es con wine shops que tienen referencias de culto, solo referencias de culto. Si venís a por un Arzuaga o un Izadi, podéis ir dejando de leer para dedicar los próximos cinco minutos a algo más provechoso como ver algún vídeo de Ibai Llanos o de Ace of  Base.

Los que aquí permanezcan van a tener acceso a lo que bebemos en las sombras, café para muy cafeteros, referencias que automáticamente te convierten en winelover de prestigio. Empezamos.

Enjoy Wine

Tienda de vinos online

Entrar a por una botella y dejarte un riñón. BEBER MAGAZINE

Andaba yo buscando en Internet un J.L. Chave Saint Joseph 2012 -esa referencia de esa añada en concreto-, al haberme dado con él un stendhalazo en una cena en Bar Gresca, y Google me mandó aquí demostrando un excelente criterio. Entré a por un vino de unos 70 euros y acabé gastándome más de 500. 

La mala suerte de este gasto imprevisto se produjo gracias a elaboradores como Laurent Ponsot, Domaine Denis Mortet, Giacomo Conterno, Didier Dagueneau, Domaine Clape, Clos Rougeard, Domaine Macle… y, por supuesto, un montón de ganevates. Deberían llamarse Todo Barbarie.

Es un Shangri-La del vino de culto con un servicio espectacular, ya que unas 36 horas después de llenar el icono del carrito tenía los vinacos en casa.

Wine Merchant

Regalan plaquettes. BEBER MAGAZINE

Un día decidí abrir una botella de Szepsy -productor húngaro de inmejorable fama-: el Furmint seco. Y colgué en redes sociales que me había entusiasmado porque estaba entusiasmado. Social Media vérité. Y eso que iba avisado de su calidad, y eso que lo evalué desde la óptica de los casi 30 euros que me costó. Superó ampliamente mis expectativas. Resultó sobresaliente.

En esas que un amigo experto en vinos húngaros y etiquetero a morir –se deja mucho dinero en botellazas– va y pone en la publicación que subí a IG que debo probar los parcelarios de este productor, que para él son de los mejores blancos del mundo. O los mejores. Eso me decía el colega, un ser humano que no sabe que existen los vinos de menos de 100 euros. Pues a buscarlo que me puse, y ahí saltome esta tienda de vinos online en la que tienen los tres preciosos parcelarios que ahora están esperando en mi casa ocasión de sacrificio ritual.

El caso es que una vez más fui a por tres vinos y salí con doce. En mi defensa hago constar que tienen Barbarescos 2008 de Pio Cesare, Samuel Billaud, Elio Altare, vermuts desopilantes, Josmeyer, Jean Grivot y, en lo que ya caí rendido en un ataque de wineloverismo recalcitrante, el productor de Champagne al que más pleitesía se rinde en la actualidad: Maison Bérèche. Pues un Mailly que fue a la cesta. Llegó todo en perfectas condiciones, a las 48 horas de ejecutar el pedido, y encima, de regalo con el Bérèche, un librito explicativo de su gama y demás. Un detalle que solo ha hecho activar mi completismo y ahora querer tenerlos todos.

Eclèctic Vins

Muy romántico. BEBER MAGAZINE

A esta web llegué por mi amigo Andreas Sundgren, un sueco que elabora la mejor sidra de hielo que ha conocido la humanidad. Él me escribió para contarme que ya tenía distribución en España gracias a un señor llamado Daniel Monsonis, el cual vende vino a través de su distribuidora-tienda online Eclèctic Vins.

Por fin alguien se plantaba con la valentía de distribuir en España un producto tan nicho y que no es tiesos friendly precisamente. Como esto solo podía obedecer a un interés romántico por querer incluir en un catálogo proyectos que busquen la excelencia a pesar de la -casi- inexistente demanda, me puse a cotillear la web y acabé haciendo un pedido. Nuevamente se me fue de las manos. A estas alturas del texto ya veis que esto va a ser una constante.

Pero es que uno no es de piedra. Vinos de Alberto Nanclares –alguno muy extravagante como un tinto que es mezcla de añadas–, los naturis, alguno radical, de Claus Preisinger, Diego Conterno –de este tiene alguna añada muy pretérita–, Jacques Lassaigne –otro elaborador de Champagne de culto– y, por supuesto, Brännland Iscider. Pasó lo que tenía que pasar… también impecable servicio. En 48 horas todo lo que había comprado en esta tienda de vinos online estaba en mi casa para ser holocaustizado.

Vértigo. Vinos de Altura

Interfíce árida. BEBER MAGAZINE

Sin duda el proyecto más pirado de este listado y puede que de este país. Vértigo es una distribuidora, tienda de vinos online y winebar –cuando la normativa lo permite– especializada en pequeños, algunos muy pequeños, productores. 

Si haces buen vino y no te conoce nadie, a Vértigo le vas a interesar. Si lo que buscas son vinos que no beba nadie, a Vértigo le tienes que comprar. Su web es la más espartana y árida del continente indoeuropeo, pero es que aquí no has venido a hacerte selfies.

Te puedes encontrar un ancestral de Albariño de Adega do Rincón, los vinos de Bodega Finca Fuentegalana, el mejor Priorat desconocido que hay –M´ho ha dit un Ocellet–, las colecciones cápsula de Pepe Mendoza y así todo. Dicho esto, luego va y tienen unas cuantas añadas de Can Sala –antes Freixenet, ahora Familia Ferrer– de las de soltar el taco gordo. No confundamos pequeño con barato.

Belgas Online

Cerves bien, cerves fetén. BEBER MAGAZINE

Y cerramos el texto mas interesante de divulgación alcohólica de lo que llevamos de 2021 en la península ibérica con cervezas. Bajón. No os precipitéis, ya que esta tienda online de venta de cerves se ha especializado en las únicas que nos interesan a los winelovers: las cervezas belgas. 

De Cantillon tienen unas cuantas –bueno, es que tienen a la venta hasta su vaso oficial–, de 3 Fonteinen disponen de stock de la mítica Zenne y Frontera –eso sí, en pack junto con otras 3 Fonteinen–. Las hay de abadía, lambics, gueuzes, de cereza, frambuesa, con crianza en barricas de Burdeos, Madeira o Porto, con Pinot Noir añadido… De todo. Aquí hay de todo. Y ya os digo que no es fácil acceder a ciertas referencias de cupos ultra exclusivos que aquí venden con alegría de vivir.

Mi primer pedido lo hice justo antes de Filomena y, aun con apocalipsis invernal mediante, el envío me llegó en menos de una semana y, lo más importante, en perfecto estado.

Venga beberciers, invertid lo que tengáis en estas compras intelectuales que hay que mover la economía. Además, los tipos de interés están muy bajos y no interesa ahorrar, y menos en mitad de una pandemia, que mañana hay una mutación COVID a Ébola y ya estaríamos.