Hace un tiempo publicamos un post sobre Ginger Beer que está entre los más vistos de Beber Magazine. Lo sabemos porque os espiamos. Pero, bueno, os espía todo el mundo. Lo importante aquí es que pensando en cómo hacer crecer esta web dedicada al mundo líquido y siguiendo un silogismo más propio de un Amstrad que de un cerebro humano, pensamos que publicar una receta de Ginger Beer casero no podría traer más visitas. Muchas visitas.

Pues ahí va. Hemos estado haciendo experimentitos y esto es lo que nos ha salido.

Nuestro Ginger Beer casero es bastante resultón, la verdad. Pero es que con las bebidas y el jengibre pasa como con la cocina y la mantequilla. Mucho jengibre nunca es suficiente.

Ingredientes

  • 500 ml de agua
  • 20 g de azúcar
  • 20 g de jengibre fresco rallado
  • El zumo de un limón
  • 0,5 g de levadura de panadería seca

Elaboración

  1. En un cazo, vierte el azúcar, el agua, el zumo de limón y el jengibre rallado.
  2. Calienta a fuego suave sin parar de remover hasta que el azúcar se disuelva.
  3. Apaga el fuego, tapa y deja infusionar durante una hora.
  4. Con la ayuda de un embudo y un colador, vierte en una botella que tenga un tapón como las de gaseosa.
  5. Añade la levadura y agita la botella para que se disuelva.
  6. Guarda la botella en un armario uno o dos días. Es recomendable abrir la botella cada día para ir soltando algo de presión.
  7. Sírvela fría y con hielo. O en un Moscow Mule.

Ah, ¡y guárdala refrigerada!