Hace unos días revisamos algunas creencias poco fundamentadas sobre como afecta el alcohol a nuestra salud y nuestro comportamiento. Hoy, repasamos tres que se quedaron en el tintero. Bueno, en el teclado.

Las mujeres aguantan menos el alcohol

Bebe lo mínimo posible. KELSEY CHANCE / UNSPLASH

Aunque depende de cada persona y de muchos factores, en idénticas condiciones, una mujer tendrá una concentración de alcohol en sangre un 20% superior a un hombre tras haber consumido lo mismo. Esto se debe a diferencias en el metabolismo del aparato digestivo. A partir de los 50, esa ventaja masculina se va reduciendo.

Además, de media, las mujeres tienen un porcentaje más alto de grasa corporal que de músculo respecto a los hombres y menos cantidad total de agua, porque el músculo tiene más agua que la grasa. Así, para la misma cantidad de etanol en sangre, la concentración es más elevada.

En contrapartida, las mujeres eliminan mejor el alcohol del organismo que los hombres, con lo que alcanzan antes la sobriedad. Se cree que esto se debe a que una hormona masculina relacionada con la reproducción inhibe la actividad de las enzimas del hígado.

El alcohol sube más de fiesta que catando o trabajando

Algunos habréis notado que cuando estáis trabajando o en una cata tenéis mayor tolerancia que cuando salís a tomar cervezas con los amigos. También hay gente que afirma que un destilado en concreto le afecta más que otro de la misma graduación, o que le pone triste. Estas afirmaciones parecen poco científicas pero tienen una explicación basada en la gestión de las expectativas.

La experiencia de beber alcohol tiene una parte psicológica que mana de las expectativas de cada persona y cada momento. Si crees que te lo vas a pasar bien, que vas a estar más desinhibido para hablar con alguien o, por el contrario, que te va a sentar mal, hay más probabilidades de que eso pase.

Para probar este efecto psicológico del alcohol, unos científicos neozelandeses hicieron un experimento en el que hicieron creer a un grupo de personas que bebían Vodka Tonics cuando bebían tónica sola. Las víctimas del engaño, que creían haber estado bebiendo, se comportaron como si estuvieran realmente borrachos: se reían, ligaban con los investigadores, estaban más agresivos y contestaban irreflexivamente a las preguntas que les formularon. Cuando descubrieron que estaban sufriendo un efecto placebo, el grupo se sorprendió mucho porque sus miembros decían sentirse realmente borrachos.

Este efecto psicológico puede explicar cómo afecta el alcohol: por qué la primera copa de la noche te pone de buen humor mucho antes de que el etanol haya llegado a tu torrente sanguíneo. También explica por qué si estás achispado y pasa algo grave a tu alrededor sientes que se te pasa la borrachera de golpe. O cuando sientes que ducharte o tomar café te ayuda a serenarte –spoiler: no lo hace–, lo que pasa es que no estabas tan intoxicado como tu mente quería creer.

Los bartenders toleran mejor el alcohol

Más tolerancia, más problemas. ANDREY GRODZ 7 UNSPLASH

Una persona que consuma regularmente alcohol tendrá mayor tolerancia. Esto se debe a que el cuerpo genera enzimas adicionales y se hace más eficiente metabolizando etanol, con lo que la concentración en sangre final es más baja que en sujetos que beben esporádicamente.

Problema: tener una mayor tolerancia no mejora la forma cómo afecta el alcohol a la salud. Así que esta aparente ventaja puede crear muchos problemas porque, recuerda, el alcohol es perjudicial.

Lo mejor para evitar una mala noche y una mañana de resaca es beber lo menos posible.


Fuente: Distilled Knowledge: The Science Behind Drinking’s Greatest Myths, Legends, and Unanswered Questions, Brian D. Hoefling.