Hace poco más de un año que la calle Aribau de Barcelona, también conocida como paraíso coctelero del Eixample, cuenta con una alternativa con un perfil más “canalla”, como les gusta definirse, pero con todo el glamour que se le presupone a la arteria feliz. Se trata de Cola de Gallo, un proyecto del bartender Marc Lozano que cuenta con la maestría de Sergio Padilla (director y beverage manager de BocaChicca, y mixing master de Schweppes) como beverage manager del local, y de Quico Palou como mago residente tras la barra.

Eighties meet good cocktails.

Al entrar se te irán los pies al ritmo de la música ochentera, en sus versiones petardas, rockeras y dance;  y te rodearás de neones, grafittis, mármol y latón. Es una curiosa mezcla de espíritu elegante años 30 con un toque gamberrete urbano. Una apuesta que busca una imagen alejada de tópicos y del estilo más lujo-chic que predomina en la zona. 

Pero vamos a los cócteles, que es lo que nos interesa. En Cola de Gallo te puedes encontrar desde los más clásicos y sus versiones revisitadas hasta cócteles de autor. También te pueden hacer un cóctel para ti al momento si les comentas tus gustos. En palabras de Marc Lozano, “hacemos una coctelería de autor para todos los públicos, con una base clásica y un ‘dash’ erótico-festivo”. En estos momentos están creando la nueva carta (la cambian dos veces al año) con la idea de que el consumidor elija cómo quiere su cóctel a través de un menú de casillas. Ese “test” les da las pistas al equipo de qué tipo de cóctel deben crear, según las preferencias. Esta opción será para todos aquellos que quieran “jugar”; el apartado de cócteles de autor seguirá vigente para todos aquellos y aquellas que van a lo seguro.

Lo de “erótico-festivo” es algo así.

Como ves, en Cola de Gallo te lo ponen fácil excepto en el nombre, ya que los poco iniciado suelen preguntar a qué se debe.  Sin duda, una buena opción para pasar una gran noche entre hitazos, cócteles y selfies.