El café se convirtió en la bebida de los ilustrados cuando irrumpió en el Oxford de Isaac Newton y en la de los revolucionarios en el París de la guillotina, en ambos casos por garantizar una nueva opción salubre, barata y no alcohólica que los ciudadanos podían consumir a diario. No sabemos con exactitud el momento en el que alguien volcó unas gotas de aguardiente en él, pero aquel brebaje resultó una fórmula imperecedera. A día de hoy los cócteles con café siguen cotizándose en barras de todo tipo, tanto en tabernas de barrio como en coctelerías selectas.

Fariseo frisón en café vienés

Viena, circa 1900. WIKIMEDIA

Si una ciudad se merece la capitalidad occidental de los cafés, esa es Viena. Sus locales han apaciguado mucho más que la sed, alimentando las mentes más hambrientas, que siempre han hallado entre sus mesas de mármol el mejor cobijo para el debate, la reflexión y la lectura pausada. No es de extrañar, por tanto, que estos establecimientos atestiguaran el éxito de cócteles pioneros con café, como el Pharisäer (fariseo) o el Fiaker (carruaje), los dos con base de ron.

Sin embargo, a pesar de su presencia habitual en las cartas de los cafés austríacos, el origen del Pharisäer se ubica mucho más al norte, en la Alemania frisona, donde un párroco encolerizado acusó de fariseos a sus feligreses al descubrir que estos camuflaban el ron de sus cafés cubriendo las tazas con nata, un truco siempre infalible para disimular el evidente aroma etílico. La leyenda ha sido repetida tantas veces que cualquiera se lo discute a los autóctonos, quienes se toman tan en serio su cóctel que en 1981 un comensal llegó a llevar a los tribunales a una cafetería por la nimia cantidad de ron servida, alegando que su fariseo se alejaba de la receta canónica original.

Desayuno fabril y planetario

El alegre chorrete en el café se consolidó en España a través de ciudades industriales como Barcelona, gracias a la complicidad entre taberneros y obreros madrugadores con mucha prisa, que pasaban “a saludar” antes de comenzar su jornada en la fábrica. Hay quien sitúa tal desayuno de campeones en la Estación de Francia, otros en el puerto y algunos en las factorías de Sants, pero nadie duda la influencia cubana.

La versátil combinación de café y alcohol también brotó en otros puntos cardinales bajo diferentes nomenclaturas, como el Gloria en Francia, presente en la literatura de Balzac; el Rebentat en Baleares; o el Caffè Corretto en Italia. Aunque de entre todos los cócteles con café históricos, es posible que el Irish Coffee sea la más célebre y planetaria, algo a lo que parecía predestinado cuando a mediados del siglo pasado fue popularizado en el bar de un aeropuerto irlandés.

Más allá de la taza

Cócteles con café

Jerry, liándola. BEBER MAGAZINE     t

Eso sí, el primer coffee cocktail descrito como tal fue un puro trampantojo, un engaño a la vista firmado por el rey de reyes Jerry “The Professor” Thomas, que en su insigne “The Bartender’s Guide” (1887) unió brandy, oporto, huevo y azúcar.

La cultura cafetera, liderada por baristas de todo el mundo, nos recuerda que el buen café se ha de catar solo, sin más, para conseguir revelar sus auténticos matices, pero a la vez los bartenders proponen seguir explorando sus infinitas posibilidades por medio de la mixología. Por todo ello os dejamos tres reetas de cócteles con café que reinventan una bebida tan cotidiana como versátil, que bien merece otras vidas más allá de nuestra taza favorita.

Espresso Martini

Receta de espresso martini

Espresso Martini. BEBER MAGAZINE

Ingredientes

  • 45 ml de vodka
  • 30 ml de café espresso
  • 20 ml de licor café o similar
  • 25 a 50 ml de sirope simple (opcional y al gusto)
  • 3 granos de café
  • Piel de limón

Elaboración

  1. Enfría la copa en la que lo vayas a servir en el congelador.
  2. Vierte todos los ingrediente en una coctelera llena de hielo.
  3. Agita durante 20 segundos.
  4. Sírvelo en la copa enfriada, decora colocando tres granos de café en la espuma que se habrá formado y aromatiza con un twist de limón que debes descartar

The Beccaccino

 

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Ingredientes

  • 75 ml de café espresso helado
  • 30 ml de brandy
  • 15 ml de licor de hierbas (Bénédictine o similar)
  • 15 ml de Amaretto
  • 15 ml de whisky, preferentemente irlandés

Elaboración

  1. Vierte todos los ingredientes en un vaso mezclador con hielo.
  2. Remueve y cuela en una copa.

White Cuban

 

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Ingredientes

  • 30 ml de ron blanco
  • 30 ml de licor café (o similar)
  • 15 ml de leche evaporada
  • Granos de café o cacao en polvo (opcional)

Elaboración

  1. Vierte el ron y el licor café en una coctelera llena de hielo.
  2. Agita durante 20 segundos y sirve en un vaso old fashioned con hielo.
  3. Agrega la leche evaporada poco a poco, para crear dos capas de distinto color.
  4. Si quieres, puedes decorar con granos de café o un poco de cacao en polvo.