El origen de la coctelería no se puede explicar sin los bares que la vieron nacer y desarrollarse. Esas barras emblemáticas han adquirido tanta importancia histórica que se han ganado el ser vistas como “catedrales”. Para ser un auténtico amante de la historia de los cócteles, estas son las coctelerías que debes visitar por lo menos una vez en la vida.

Harry’s Bar

La barra del Harry’s. HARRY’S BAR

El número 5 de la Rue Daunou es una parada obligatoria si estás de visita en la ciudad del amor. Allí podrás disfrutar de una de las coctelerías más legendarias del mundo: Harry’s Bar. Entrar al Harry’s Bar es como volver al origen de la coctelería: cuenta ya con más de 100 años de historia. En París es casi un monumento de la ciudad, y sus camareros vestidos de blanco, verdaderas instituciones que tutelan a jóvenes aprendices, te servirán impecablemente tu cóctel preferido. Aunque debemos decirte que venden más de doce mil Bloody Marys al año, así que igual deberías pedirte uno.  Si te sientas en su barra, lo harás en la misma que lo hicieron personalidades como Ernest Hemingway, Humphrey Bogart, Rita Hayworth e incluso el Duque de Windsor. ¿Es o no es una parada obligatoria?

American Bar del Savoy

Ahora mismo voy al American Bar del Savoy. THE SAVOY LONDON

Cualquiera que conozca un poco la historia de la coctelería sabrá que este emblemático hotel londinense vio el origen de la mixología inglesa del siglo XX. El conocidísimo bartender Harry Craddock plasmó en The Savoy Cocktail Book, la biblia coctelera, centenares de recetas que durante los años 1920 se habían servido en la barra del American Bar del hotel The Savoy. Por allí pasaron también otros conocidísimos bartenders como Ada Coleman, una de las mujeres más influyentes en el mundo de la coctelería, y gurús contemporáneos como Erik Lorincz. La elegancia del lugar, el saber hacer de los bartenders y su técnica y los cócteles… todo es formidable. Coronado en 2019 como el 5º mejor bar del mundo en la lista The World’s 50 Best Bars, su actual head bartender Maxim Schulte mantiene el pabellón bien alto con un estupendo equilibrio entre cócteles clásicos y rarezas como Electric Lover, un homenaje a Purple Rain de Prince.  

Por cierto, si estás en el Savoy y tienes la oportunidad, pide que te muestren el impacto de bala en la ventana del privado del Savoy Grill. Data de 1890, un guardia disparó para impedir un robo y el propietario decidió mantener el cristal con la huella del impacto para que las personalidades que se fueran a reunir ahí supieran que estaban seguros.

Floridita

Hemingway se tomó uno o dos daiquiris. GABRIELE ASCOLESE

¿Es este uno de los bares más famosos del mundo? Probablemente sí. Y lo es en gran parte gracias a sus Daiquiris y Ernest Hemingway, quien hizo mucho por popularizar este bar de La Habana. Hasta te podrás hacer una foto junto a la estatua del escritor que se apoya en la barra. Si bien el Daiquiri no es originario de esta coctelería, la receta de Constantino Ribalaigua, bartender que ofició la barra allá por los inicios del siglo XX, causó furor entre los feligreses. Visitar La Habana y no tomar un daiquiri en el Floridita debería estar considerado delito.

Boadas

 

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Abrió sus puertas en el año 1933 en plena Rambla de Barcelona y, desde entonces, su barra no ha tenido descanso. Su fundador, Miguel Boadas, se había formado en el Floridita y apostó por un tipo de bar que no era nada frecuente en España por aquellos años: una barra larga, taburetes altos y una carta de cócteles que lo hacían muy singular. María Dolores Boadas, su hija, continuó con el negocio en años posteriores y se convirtió en una figura importantísima en la coctelería nacional e internacional. Boadas es la cuna del escanciado y se dice, se rumorea, que en un almacén cercano, se guardan reliquias que resumen la historia del último siglo de Barcelona.

Por cierto, Boadas acaba de recibir un merecidísimo Timeless International Barr Award por parte de Tales of the Cocktail.

Carousel Bar del hotel Monteleone

Para ser un auténtico amante de la historia de los cócteles, estas son las coctelerías que debes visitar por lo menos una vez en la vida, como el Carousel Bar

Las vueltas que da la barra. HOTEL MONTELEONE

Carousel no es el bar más antiguo de Nueva Orleans. De hecho, su fundación data de 1949 mientras que bares de la ciudad del cuarto creciente, como Napoleon House u Old Absinthe tienen historias centenarias. Pero en cualquier caso hay que visitar Carousel por varios motivos.

Uno: su barra decorada como un tiovivo es espectacular.

Dos: los asientos de la barra giran lentamente, para completar los 360º en 15 minutos, lo que te permite tener vistas de toda la sala.

Tres: aquí inventaron el Vieux Carré, que a pesar de no gozar del título de cocktail oficial de Nueva Orleans –el honor es para el Sazerac– bien podría hacerlo, puesto que sus ingredientes resumen las mezcladísimas influencias de la ciudad: vermú italiano, coñac francés, bourbon americano y bitters caribeños.