Hace más de 30 años, existía un local que animaba las noches de Palma de Mallorca, pero acabó cerrando. Lo que podría considerarse trágico acabó no siéndolo, porque los chicos de Ginbo, que solían frecuentarlo cuando salían de trabajar, decidieron recuperarlo: Chapeau 1987 abrió hace tres años como un bar de whiskys y cócteles; y así sigue.

Un viaje en el tiempo

Que no, que no suena Miles Davies, que te ponen hip-hop. SNAPHOME STUDIO

Tiene algo de viaje en el tiempo entrar y sumergirte en su atmósfera antigua, donde el mármol, la madera y el latón dominan como materiales y el terciopelo y los espejos te hacen sentirte muy a gustito.

La barra mide 7 metros y se convierte en la atalaya donde no perderte nada de los ademanes de Jasmin, Rodri, Jorge o Rodrigo, los bartenders,  de Charles Harrington-Clarke, su bar manager, o de Matías Iriarte, uno de los propietarios y General Manager.

Mimando el hielo

Este es un Mallorquín Dry. ¿Tú conoces algún mallorquín seco? CHAPEAU 1987

Para el equipo de Chapeau 1987, la liturgia coctelera es tan importante que ponen un mimo especial en el hielo, uno de los protagonistas de cualquier trago. Utilizan una máquina Hoshizaki para elaborar bloques. Aunque atrás quedaron los días en que lo cortaban sobre la barra, porque a estos chicos les van tan bien las cosas que no podían satisfacer la demanda creciente con ese método.

“Aunque hemos empezado a tener cócteles de autor, muy centrados en producto nacional, el Old Fashioned sigue siendo nuestro cóctel insignia“, nos explica Borja Triñanes, Director Creativo de Ginbo Group.

Una carta de clásicos, modernos y hip-hop de fondo

La carta “Simple and Tasty” incluye joyitas como el Mallorquín Dry, a base de ginebra, Orégano, Noilly Prat, Fernet Branca Menta y un toque de aceite de oliva Virgen Extra infusionado en limón.

Su oferta de cócteles clásicos y clásicos modernos elaborados con destilados de gran calidad va acompañada de un servicio impecable pero nada encorsetado.

De hecho, no pienses ni por un momento que con una ambientación tan noble el local está chapado a la antigua, de fondo suena hip hop.

En invierno, las tardes son de trabajadores de la zona, que inundan el bar tras sus eternas jornadas de corbata.

Los sábados de verano, el ambiente es relajado y amistoso; podrás charlar con los bartenders y pedirles tu fantasía coctelera. ¿No tienes ninguna? Ellos sí. Déjate aconsejar, relájate y disfruta. 

Chapeau 1987: Passeig de Mallorca, 24. Palma de Mallorca. Teléfono: 871 904 387. Mapa.