La historia de Bodegas Clunia podía haber terminado mal. Hace tres décadas, cuando empezó su andanza, los augures no se mostraron halagüeños con el futuro de su actividad vitivinícola. Las, aproximadamente, 70 hectáreas elegidas, situadas entre los 950 y 1100 metros de altura, dentro del diminuto municipio de Coruña del Conde, en el centro del triángulo que une Burgos, Soria y Valladolid, no parecían adecuadas. Los viñedos de altura no estaban de moda y el clima, extremo en verano y en invierno, no invitaba al optimismo. Pero alguien se dio cuenta de algo muy particular… Aquellas condiciones hostiles eran parecidas a las de las mejores zonas de  Mendoza, Argentina. Si ahí hacían buenos vinos, ¿por qué no en la provincia de Burgos? El tiempo le dio la razón.

De capital romana a terruño priviegiado (y extremo)

Hoy en día, en el mismo lugar donde se alzó la ciudad romana de Clunia entre los siglos I y VII (quedan imponentes vestigios que bien valen una visita), se cultivan 20 de aquellas 70 hectáreas adquiridas en los años 90; y está previsto que terminen siendo 32. Ahí las cosas se hacen con calma, comprendiendo pacientemente cómo se expresa el terruño y cómo se adaptan a él distintas variedades. De esas 20 hectáreas salen seis vinos de clase mundial, cuya producción supervisa el enólogo Pablo Pávez.

Seis vinos que hacen virtud de lo extremo

Clase mundial. BEBER MAGAZINE

Clunia Malbec se cultiva entre los 970 y los 1000 metros, en suelos calizos con presencia arcillo-arenosa y un clima con una variabilidad térmica que puede llegar a los 20º C entre el día y la noche. Tiene una explosiva nariz de fruta y un tacto suave, como los mejores malbecs del mundo.

Finca El Rincón de Clunia es un parcelario de tempranillo, nacido en una finca privilegiada por su exagerado microclima, de enormes contrastes, y sus suelo, con gran presencia caliza. Es un vino muy complejo: rico en frutos rojos, matices balsámicos y notas que provienen de sus 18 meses de barrica (cacao, tostados, vainilla…).

Clunia Albillo procede de la finca Bocigas, situada a 1000 metros, y resulta en una de las expresiones más delicadas de esta variedad blanca autóctona de la zona. Elaborado con mosto flor, sin prensa, es muy floral y rico en notas cítricas y herbáceas.

Con altura. BEBER MAGAZINE

Clunia Tempranillo (medalla de oro en Tempranillos del Mundo 2014), Clunia Syrah y Clunia Pinot Noir son tres expresiones puras, bien definidas, arquetípicas de los varietales con los que están elaborados. Y, una curiosidad, Clunia Syrah proviene de La Encina, Finca que toma su nombre de una encina solitaria que se respetó cuando se plantó el viñedo y que ahí sigue, dando sombra a unas pocas cepas vecinas, y siendo muestra del respeto por el entorno natural, cubierto de pinares y un cielo transparente que contempla el paso de las añadas.

Todos se pueden adquirir desde la tienda online de Clunia.

Una nueva cuna para el mundo del vino

Bodegas Clunia

Pablo Pávez, enólogo de Bodegas Clunia. BODEGAS CLUNIA

Pablo Pávez afirma que los vinos de Clunia están “hechos por el viñedo para paladares que pueden distinguir aquellos grandes vinos que surgen en áreas geográficas destinadas a convertirse en la nueva cuna del mundo del vino”. Y quizá hoy parece obvio pero hace treinta años, cuando se compraron las tierras y se plantó el viñedo, solo unos visionarios apostaron por la virtud de lo extremo.