Debemos reconocer que, aunque en los últimos años hayamos dado pasos de gigante, los países anglosajones nos llevan un ratito de ventaja en la cultura del cóctel. Por eso, si una coctelería del centro de Madrid tiene en su clientela un 70% de extranjeros, sobre todo americanos, yo de ti entraría sin dudarlo. Baton Rouge lleva en Madrid desde abril de 2017 en el centro y ya se ha convertido en una referencia en la capital. Es el sueño de su creador y propietario, Diego González, con más de 20 años de experiencia dentro y fuera de nuestras fronteras.

Nada más entrar te sentirás fuera del bullicio castizo y te teletransportarás a Louisiana. Baton Rouge tiene la elegancia sureña impregnada en sus paredes borgoña, sus ladrillos terrosos y su madera oscura.

Deberás pasar por delante de la barra sí o sí, así que te recibirán inmejorablemente con un saludo y una sonrisa tanto Diego como el head bartender Peter Maurer y los bartenders Ángel Gutiérrez Díaz y Laura Bohua.

Hospitalidad sureña y muy profesional

Baton Rouge Madrid: el equipo

Un equipo que hará que te sientas feliz. BATON ROUGE

Para Diego González, el trato con el cliente lo es todo: “La restauración en inglés se llama hospitality business, es decir, hospitalidad. Y eso quiere decir que tu eres un anfitrión y cada persona que entra por la puerta es tu invitado. Y si tienes eso en mente y lo estableces como un dogma que alcance a toda la gente que trabaja contigo, al final el trato es inmejorable”.

Calidad de servicio y calidad de los ingredientes. En Baton Rouge la selección de productos es muy cuidada, con destilados y propuestas de gran calidad. La pasión por la coctelería y por la creatividad de Diego le ha llevado a experimentar tras la barra con propuestas cada vez más ajustadas a su clientela. Desde clásicos con un twist hasta cócteles cien por cien propios, estos dos años de andadura culminarán en septiembre con una nueva carta, tras más de cinco meses de trabajo, de la que podemos spoilearte algunas cosas.

“Siempre nos habíamos centrado en el líquido, en que todo tuviera una definición y un equilibrio, pero nos hemos dado cuenta de que la gente busca algo más de show, por lo que la nueva carta es mucho más sofisticada en su puesta en escena”, comenta Diego.

Una carta en evolución

Baton Rouge Madrid: Mango Manuscrito

Mango Manuscrito: te puedes comer la pluma. BATON ROUGE

Así pues, a la carta convencional con tragos que se mantendrán, como su top ventas Elegant Martini, a base de frambuesa y fruta de la pasión, o algunos clásicos embotellados que tienen gran éxito, se le añadirá una nueva propuesta cuyo eje central serán algunos de los diferentes movimientos y etapas de la historia del arte y su consecuente cóctel y que irán desde el renacimiento al pop art.

Por ejemplo el cóctel Feed the Monkey se presentará en una copa gobblet envuelta en algodón de plátano con whisky Monkey Shoulder, shrub, vino de plátano, zumo de limón, azúcar de cúrcuma y un cono de papel con cacahuetes garrapiñados”, aclara Diego.

Otra de las nuevas propuestas será el cóctel Mango Manuscrito, uno de los que inician la cronología del arte y que, “está presentado con un grabado de estilo medieval sellado con lacre y con plumas impresas con tinta comestible como garnish”, dice Diego.

La oferta coctelera se completará con tragos de baja graduación alcohólica, una selección de cócteles con amargos, cócteles de finales del XIX y principios del XX como propuesta de la semana y una carta aparte súper exclusiva no apta para todos los bolsillos: se trata de una recopilación de 10 cócteles hecha con destilados y líquidos del rango más top.

Como complemento, en este Baton Rouge de Madrid podrás también elegir entre su propuesta de finger food de inspiración claramente internacional, con platillos de diversos rincones del mundo y que se ampliará en septiembre con tapas muy locales como tablas de ibéricos, quesos o croquetas para que el público extranjero encuentro su propio exotismo aquí.