Si hace no muchos años la cerveza era compañera inseparable de tardes de fútbol, pizza y poco más, hace ya un tiempo –por suerte– la cultura cervecera ha crecido y sofisticado. De la misma forma que el vino, la cerveza es lo suficientemente compleja para darle vidilla a tu menú, y para aprender un poco del tema, hemos hablado con Edgar Rodríguez, sumiller de El Racó d’en Cesc, un restaurante de cocina catalana de Barcelona especializado en maridar con vino y cerveza.

Edgar asegura que la cerveza “es un producto muy versátil, da mucho juego y está a la altura del vino para maridar”. También asegura que no se trata de elegir:  “Como sumiller tengo claro que la cerveza y el vino no están contrapuestos, sino que los dos son  herramientas de maridaje. De hecho, puedo hacer un maridaje con un vino para un plato y para otro con cerveza, porque estoy buscando una experiencia diferente. Cuanto más herramientas tengamos para maridar, mejor”. En su caso, cuenta con casi 150 referencias de cerveza para pasarlo bien.

Las reglas de un maridaje técnico

Un maridaje técnico va más allá de buscar similitudes o contrastes entre plato y bebida. El maridaje técnico busca que pasen cosas en el paladar mientras degustamos la combinación de plato y cerveza.

Para que se entienda mejor, Edgar Rodríguez nos da un ejemplo: “En el restaurante tenemos un plato a base de huevo a baja temperatura que lleva un poco de panceta, rúcula, aceite de trufa y una parmentier. Se trata de un plato con bastantes texturas grasas, así que en este caso maridamos con una cerveza de trigo con una carbonatación muy viva, que no tiene ni deamasiado amargor ni demasiado alcohol, que hace chispear y elimina la grasa dejando intacta la trufa y su carácter aromatico”.

Tirador de cervezas para maridar

¿Cuál elijo para el postre? ENVATO

Lo bueno del maridaje con cerveza, además, es que como todos somos un pelín más neófitos que con el vino, o simplemente no tiene ese aura de intelectualidad, estamos más abiertos a hacer preguntas, aunque sean muy elementales. Con el vino nos da corte preguntar qué uva es o qué aroma es el que estamos apreciando, pero “con la cerveza la gente está más abierta a preguntar cosas más básicas pero que ayudan a entablar la conversación y a explicar el maridaje”, asegura Rodríguez.

Un procedimiento basado en la experimentación

Maridar con cerveza

Maridar con cerveza tiene sus truquis. ENVATO

La experiencia final es muy diferente, pero el proceso para conseguir un buen maridaje con cerveza es exactamente el mismo que con el vino. Edgar nos lo resume así: “Hablar mucho con el chef, experimentar, probar cosas y luego transmitir a la mesa ese trabajo, esa historia”.

Eso sí, hay tres pilares fundamentales que deben seguirse a rajatabla para aprender a maridar con cerveza, según el sumiller. Primero, saber por qué hacemos las cosas:  “Tengo que saber explicar siempre a un cliente por qué he elegido esa cerveza con esos ingredientes, no puedo dejar nada al azar”.

Segundo, mantener el respeto por los dos elaboradores –cervecero y chef–.  “El plato no debe matar el gusto de la cerveza y la cerveza. En el maridaje debemos ser capaces de ver el trabajo del cervecero y del chef que hay detrás”, asegura Edgar.

El tercer pilar para Edgar Rodríguez es que la cerveza mantenga la capacidad de refrescar que debe tener en una bebida. “En la mesa, la bebida siempre tiene la función de refrescar entre bocado y bocado. Me gusta que la cerveza mantenga esa función refrescante, que la gente no tenga que pedirme botellas de agua porque estamos colapsando de aromas o de sabor”, afirma el sumiller.

Guía para empezar a maridar con cerveza

Edgar Rodríguez nos da unas pautas que debes seguir para atreverte a maridar en casa basándonos en categorías o estilos de cerveza.

Las cervezas de trigo quedan muy bien con mariscos, salsas suaves y platos ligeros. Las muy lupulizadas como una Indian Pale Ale o una cerveza que lleve un dry hopping alegre van estupendamente con platos de especias, platos picantes, y en general, elecciones intensas. Las cervezas tostadas muy potentes son idóneas para platos de carnes con mucha cocción en el horno. Y  las cervezas con mayor grado alcohólico deben dejarse para el postre:  “Una cerveza que pueda quedar muy bien con chocolate no tiene porque ser una cerveza negra completamente, pero sí ser más alcohólica, de unos diez grados”, explica Rodríguez.

cervezas para maridar

Para gustos, los colores. Pero hay algunas pautas para maridar con cerveza.

Siguiendo estas pautas ya puedes animarte a experimentar el maridaje cervecero, algo que cada vez está más demandado. Si le preguntas por qué cree que cada vez hay más interés por la cerveza, el sumiller de El Racó d’en Cesc enumera varias causas: “Diferentes sectores han contribuido a ello: la confianza de la hostelería en la cerveza, las escuelas de hostelería que están formando mejor a sus alumnos y, por último, las ferias de cerveza, que han dado un gran impulso a la cultura general de la cerveza”.

Ahora, a disfrutarla también comiendo.