Hoy vengo a hacer un test de wineloverismo a Dime 1 Vino una aplicación a la que no sé cómo ha llegado la misteriosa jefa de este cotarro, pero el que caso es que me ha tocado probarla para ver si es una herramienta respetuosa con el bushido -código de honor samurai para los que no hayan oído hablar de él- winelover… o no.

Que ya os avanzo que no lo es, como todas.

La app se llama Dime 1 Vino, y su utilidad consiste en que seleccionas una comida y te recomienda una serie de vinos que puedan acompañarla.

Sí, es un generador automático de maridajes.

Sí, para esto sacan los de Beber Magazine el Ferrari del garaje -el Ferrari del garaje es una metáfora de mi mismidad, es decir: yo soy el Ferrari y el garaje es mi intelecto en modo reposo-, para ver si lo que te recomienda beber con unos filetes rusos, una aplicación random, da puntitos al carnet winelover.

En fin. El caso es que me he pasado una semana utilizándola y aquí desgrano mis conclusiones.

Voy a empezar con los aspectos positivos, por aquello de no ser un hater asqueroso; además de verdad creo que tiene cierta gracia. Otra cosa es que la tenga para un iniciado: yo no la voy a volver a utilizar, pero es que vosotros, lectores míos, no sois yo.

¡Venga!

Aspecto positivo nº 1: Es sencilla de utilizar, muy sencilla

Divide las comidas en grupos genéricos -carne, pasta, pescado… o platos con huevo- para ir concretando según vas avanzando de pantalla. Creo que esto la gente que hace reviews tecnológicas lo llama “usabilidad” alta. Pues eso, usabilidad fetén.

Aspecto positivo nº 2: Tiene un diseño simple y limpio

Hay dibujitos que hasta entendería una criatura de la LOGSE y cuando se les acaban los dibujitos hay letras y grafías muy sobrias. Un diseño austero pero eficaz.

Aspecto positivo nº 3: da alternativas

Ya entrando en materia, las alternativas que te ofrecen con cada plato son de hasta seis referencias. Empiezan con un tridente muy baratujis para luego poder, por si te parece todo demasiado asequible, con un simple click, acceder a otras tres referencias más caras e incluso alguna con sello winelover. Si, alguna de las bodegas recomendadas da puntos al carnet winelover.

Aspecto positivo nº 4: los maridajes tienen su punto de atrevimiento

Es decir, no se limitan a recomendar blancos con los pescados y tintos con las carnazas. No. Si bien sí hay una inercia en este sentido hay numerosos ejemplos, a poco que probéis, de mezclas más osadas.

Aspecto positivo nº5: utiliza varios estilos de vino

No se queda en blancos y tintos, no. El algoritmo también selecciona rosados, espumosos e incluso generosos. Sí. Esta aplicación es sherrylover.

Y hasta aquí lo positivo, ahora vamos con lo que más os gusta, lo negativo.

Aspecto negativo nº 1: hay bodegas que se repiten

Dime 1 Vino la home

Por mucho que probamos con diferentes comidas y combinaciones hay bodegas que aparecen, sospechosamente, casi siempre. Son bodegas de amplia gama, con muchas referencias, pero nos hace pensar mal. Si hay recomendaciones que son pura publicidad (que no lo sabemos), deberían señalarlo.

Aspecto negativo nº2: no hay vinos de fuera de España

Lo he intentado con comidas internacionales, pero ya puedes seleccionar una bandera de Francia a la plancha (vuelta y vuelta) que no te va a recomendar un Borgoña.

Aspecto negativo nº 3: nunca sugiere vinos dulces

Pienso que esta herramienta es obra de un diabético porque resulta raro que tampoco se pueden seleccionar postres. Es como si lo dulce fuera ajeno a la gastronomía. De hecho es que lo más dulce que se puede consultar es una crepe de morcilla. Muy raro.

Esto junto al hándicap anterior hace que uno de los maridajes más famosos de la historia, foie con Sauternes –el vino blanco dulce de Burdeos– no tenga posibilidad de aparecer.

Aspecto negativo nª4: es #tiesosfriendly

Antes he dicho que según eliges un plato te saltan tres opciones vínicas, para mí demasiado básicas pero vale. Luego, para acceder a otro tridente de más nivel hay que clicar un cuadrito con un texto que reza “Ver Vinos Caprichosos” y tres iconos del euro, sugiriendo que con un simple dedazo vamos a acceder a un mundo de vinos exclusivos, raros, y caros. Pues no, las referencias caprichosas a veces solo son un euro más caras que las no caprichosas (9 o 10 euros) y aún no hemos visto un vino que supere los 35 euros.

Aspecto negativo nº5: las descripciones de los vinos son demasiado asépticas

E intercambiables. sé que llevaría mucho más trabajo pero echo en falta que en algún vino al menos se contara algo de su historia, en plan: “no muy lejos de este viñedo se pegó un tiro en el pie Froilán”.

Algo de espectáculo, por favor.

Dime 1 Vino, la conclusión

El autor intelectual de esta herramienta, a mi parecer,  ha sido demasiado conservador y pensando, con acierto, que realmente en España la gente odia el vino y no quiere gastarse mucho ni ser muy aventurera, ha creado un motor de selección que tira de un catálogo que va a aburrir en muy poco tiempo al que se quiera iniciar en estas lides.

Y desde luego un winelover ni se va a plantear utilizar.

Pero bueno, son iniciativas que prefiero que existan a que no.

Y hasta aquí el material didáctico de hoy, amiguitos.

A ver cual es la siguiente extravagancia sobre la que me hace escribir mi extraña jefa…