Desde que el homo sapiens refleja su naturaleza mística en simbología y parábolas, contar historias nos ha servido para darle un sentido a lo que nos rodea más allá de lo biológico. Algo de ese primitivismo se palpa en cada pieza de Andrea Bottesi, el artesano de la coctelería que ha hecho que el fetichismo de los bartenders alcance cotas que para muchos pueden rayar el esnobismo pero que para otros es pura necesidad, ese efecto generan las Bottesi Bar Tools.
“Soy amado y odiado a partes iguales” reconoce este orfebre de origen iraquí pero afincado en Madrid que lleva siete años diseñando piezas, sobre todo coladores, que desafían lo efímero y el paso del tiempo. Hemos hablado con él para entender un poco mejor su proceso creativo, las historias que hay detrás de sus objetos y cómo ven la luz después de un proceso completamente artesanal.

Estudiaste Diseño de Joyería y Orfebrería y llevas siete años creando objetos para la coctelería. ¿Cómo llegaste a esto?
Estudié diseño de Joyería y Orfebrería porque no sabía qué hacer con mi vida, fue de casualidad. Más tarde, trabajando en una escuela de coctelería en Madrid, un buen amigo mío, el barman Ángel Jiménez, me propuso hacer un colador. Él me dio la idea y me abrió esa puerta.Y empecé con uno, después otro, en un proceso gradual.

Y no te ha ido mal…
Al principio lo hacía en mi casa. Ahora tengo un pequeño taller y un empleado, pero el hacerme de oro no entra dentro de mis planes. Yo busco tener algo que hacer porque si no me aburro soberanamente. Nos pasamos más de la mitad de la vida trabajando, así que más vale hacer algo que te guste. El hecho de ganar dinero con ello es algo complementario.

Tus piezas están llenas de simbología y de referencias que más de uno podría considerar oscurantistas. ¿Cómo definirías tu estilo personal?
Es cierto que la gente considera que mi estilo es tétrico, pero es que en la cultura occidental enseguida se asocia una calavera a negatividad y muerte. Lo que sí me caracteriza es reflejar aquello que te supone una catarsis en la vida. No tiene por qué ser algo traumático, puede ser simplemente un libro, un poema, una canción… pero cambian algo de ti, de tu forma de ser y eso es lo que me parece interesante. Todas esas cosas que te impactan en la vida y te cambian a nivel personal es lo que intento reflejar en mis coladores.

¿Cómo es tu proceso creativo?
Antes era mucho más fácil, veía una imagen que me gustaba, que tuviera una historia detrás atrayente, y se transformaba en un colador. Ahora cada vez es más difícil encontrar esas imágenes, y mi inspiración proviene de cosas que leo. Pero siempre está relacionado con mis gustos y etapas personales. Ahora, por ejemplo, me interesa mucho todo lo relacionado con la masonería y mis últimas piezas van por ahí. El colador es una excusa para contar algo, un medio para expresarme.

¿Y nunca te sientes bloqueado o falto de inspiración?
Muchísimas veces. A nivel de recursos, por ejemplo, me encuentro con que tengo ideas pero no sé cómo llevarlas a cabo y acaban ahí estancadas. Busco por internet pero no sé quién es capaz de fundir acero y mezclarlo con platino, o cosas por el estilo. Otras veces, si estoy falto de ideas, la verdad es que no hago nada. No hay ninguna técnica secreta; sigo trabajando o salgo con amigos. A veces hablar con otras personas te ayuda a tener otro punto de vista.

botessi bar tools: strainers

Bonitos strainers. BOTTESI BAR TOOLS

¿Cómo pasa ese colador de una idea a un producto acabado y listo para la venta?
Si son coladores planos primero los dibujo a mano, después los paso a un archivo vectorizado, que se manda cortar a láser y retorna en una pieza en bruto. Esa pieza la lijo y la pulo.
Los coladores en 3D, que van fundidos en plata o en latón, tienen un proceso distinto. Primero se modelan con cera o con un material especial de joyería, después se saca un molde con una cera pulible y de ahí la llevo a un fundidor que la funde a cera perdida, que es como se llama la técnica. Me da la pieza metálica bruta, la lijo, la pulo y servirá para hacer un molde ligeramente más pequeño que el original. Con este último haré unas piezas numeradas que saldrán a la venta en un número limitado.

¿La producción pasa, pues, por un fundidor?
En el mundo de la joyería los diferentes pasos están muy especializados. El engastador solo engasta piedras, el fundidor sólo funde, el que pule sólo hace eso… Yo guardo siempre los prototipos en cera y los moldes, de ahí saldrán copias: las llevo a un fundidor y él me devuelve una pieza muy tosca. Hay que lijarla una a una, quitarle los goteleros, que son tubos que salen de la pieza por donde entra el metal fundido, lijarla, pulirla…

¿Cuánto dura todo ese proceso?
Depende. Yo trabajo por ediciones especiales, con un número limitado, y por colecciones, que están a la venta un año y van a demanda. Lo mínimo para una pieza desde la idea hasta que está en la web es cinco meses. Si es para un cliente, unos treinta días.

¿Son encargos personalizados?
Sí, puede ser un encargo para una marca, que es una de las partes del negocio más rentable. Después hay bartenders que me piden coladores con su logo. El pedido mínimo son diez unidades. También hago mandiles, alfileres de corbata… todo completamente personalizable, a tu gusto.

¿Haces toda la producción en España?
Sí. Produzco en España porque me es mucho más fácil hablar directamente y quedar con los proveedores que conectar con alguien en la otra punta del mundo con el horario cambiado. Yo podría trabajar con China, de hecho me lo han ofrecido y me saldría mucho más barato y rentable, pero me parece muy estúpido fabricar un colador a cuarenta mil kilómetros de distancia, que llegue aquí, que si hay un error lo tenga que devolver… Por no hablar de que no lo sentiría como algo hecho por mi.

Botessi Bar tools: más strainers

Piezas inspiradas en el Tarot. BOTTESI BAR TOOLS

¿Cómo eliges los materiales?
Mi prioridad es que perdure en el tiempo. Mis coladores son un par de milímetros más gruesos, con acero inoxidable de alta calidad. También estamos trabajando en plata, que es más cara, obviamente, pero que tiene toda una simbología asociada a la luna y los metales preciosos que encaja mucho con mi estilo. Los delantales son de una sola pieza de cuero para que haya menos puntos de costura y así sean más resistentes. Huyo de lo efímero.

¿Qué crees que le aporta a un o una bartender trabajar con un objeto bello en la mano?
La joyería y los productos de lujo alimentan la soberbia y el ego. Está claro que un bartender puede hacer lo mismo con un colador sencillo que con uno mío, pero habrá gente a quien hacerlo con un Bottesi le dará seguridad y lo sentirá más cómodo. Trato de que sean funcionales: más cómodos, con un peso mayor que ayuden a trabajar más rápido. Un barman se pasa una gran parte de su tiempo tras la barra, así que les ofrezco una herramienta a esas personas enamoradas de su trabajo y que, lo mismo que hacen con su ropa o su música preferida, puedan definir su personalidad a través de las herramientas que eligen.

¿No tiene algo de esnobismo?
Por supuesto. Te puedes comprar un colador por dos euros y yo he llegado a vender alguno por mil euros. Puedo entender que la gente lo considere una pijada, pero al fin y al cabo, el dinero está para gastarlo.

¿Cuál es tu creación más amada?
No tengo ninguna. Se me pasa el enamoramiento una vez el colador ya es una realidad. Por ejemplo, he estado trabajando dos meses en Hanuman, un colador en plata que ha quedado muy bien. Lo acabé, lo puse en la vitrina, en la web… y fuera. Ya estoy pensando en otra cosa.

¿En qué?
Estoy trabajando para el año que viene con todo el imaginario de la masonería. Me nutro de características de ella como la repetición numérica. La colección serán tres piezas que se complementan, encajando unas con otras y formando una sola pieza. Se basan en las tres etapas de la vida que señala la masonería: nacimiento, adolescencia y muerte. Eso ya está en marcha. Pero por otro lado, estoy algo atascado, en esa etapa en la que tendré que salir con amigos para ver si me inspiro. Tengo una idea que es hacer un colador sobre el libro más antiguo que se conoce. Pero no acaba de arrancar. Por ahora, nada.

¿Qué te pedirás cuando salgas por ahí?
El Banana Gimlet de Santos y Desamparados, que me encanta.