Este 2020 no pasará a la historia por tu viaje a Japón, a Cuba o a Estocolmo. Este 2020 está siendo el año del turismo interno, de descubrir los tesoros nacionales y de reactivar en la medida de lo posible la desastrosa economía turística. Puestos a viajar, o mejor digamos a escaparse, nosotras preferimos escaparnos a algún lugar donde nos den bien de beber. Hace un tiempo ya visitamos algunas bodegas con alojamiento, pero varias estaban en el extranjero. Hoy hemos elegido cinco bodegas con alojamiento estupendísimas en España para que tengas una experiencia enoturística completa.

Bodegas Familiares Matarromera – Hotel Rural Emina

Emina

Aquí mejor no te pongas Netflix

En el corazón de la Ribera de Duero, en la localidad de Valbuena de Duero, las bodegas Familiares Matarromera (que constan de Bodega Emina Rueda y Emina Bodega Ribera) ampliaron hace ya tiempo su oferta enoturística con el Hotel Rural Emina, por lo que ahora son bodegas con alojamiento en dos edificios y con un total de 17 habitaciones. El edificio Emina Tradicional tiene un rollito cottagecore, que es el nuevo palabro de moda para definir algo que existe hace mucho y es la idealización del mundo rural y la vuelta a lo natural. El edificio Emina Premium en cambio, es mucho más contemporáneo y el momento cottagecore lo experimentarás solo cuando salgas por la puerta y te adentres en unos alrededores rodeados de viñedos. Los mismos viñedos que proporcionan unos vinos tintos que cubre toda la gama, desde jóvenes a grandes reservas tipo “un señor vino”.

Mastinell: Cava & Boutique Hotel

Mas tinell

¿Dormir en una botella de cava?

En este hotel de cinco estrellas todo está tan relacionado con la experiencia enoturística que hasta el edificio ha sido construido emulando una hilera de botellas de cava en rima. Situado (cómo no) en el corazón del Penedès,  Mastinell Cava & Boutique Hotel está plenamente integrado en la bodega de cava, ya que se accede a ella de forma subterránea. El edificio es muy moderno pero a la vez un homenaje al modernismo, con el tejado construido con la técnica del trencadís (mosaico). Un lugar ideal para relajarse después de probar alguno de sus cavas ecológicos de largas crianzas.

Pazo A Capitana

Bodegas con alojamiento A Capitana

También tienen un Pazo de Ulloa (no es broma)

Si piensas en Galicia y te viene a la cabeza las palabras albariño, marisco o Rías Baixas, este es tu sitio. El Pazo A Capitana está en Cambados, que es una preciosa localidad con un importante conjunto histórico artístico y muy cerca de las mejores playas de las Rías Baixas. Tiene una antigua bodega donde se elaboran vinos con variedades autóctonas como el espadeiro y el albariño La Capitana. Y lo de marisco también viene incluido, ya que la familia Daporta, propietaria del Pazo A Capitana, también distribuye ostras, mejillones, berberechos y almejas. Todo esto en una finca en la que te rodearás de viñedos, árboles plantas ornamentales y camelias y te alojarás en una casa solariega del siglo XV. No querrás salir de allí.

Bodegas Eguren Ugarte

Eguren Ugarte vistas

¿A que no oyes nada?

Tras cinco generaciones dedicándose al vino en Laguardia, el corazón de la Rioja Alavesa,  Vitorino Eguren construyó en 1989 una singular bodega con más de 2000 m2 de cuevas. La sexta y actual generación le ha añadido un pequeño hotel en el que te rodeará un horizonte interminable de viñedos y, al fondo, la sierra de Cantabria. Descanso, paz, luz infinita… si aquí no desconectas, no lo harás en ningún sitio. También te ayudarán a ello alguno de los vinos de de su amplia oferta, que van desde jóvenes y monovarietales a clásicos o de alta gama.

Can Marlès

Alpacas can marlès

Estas serán tus vecinas si te alojas en Can Marlès.

Volvemos al Penedès pero esta vez para rodearnos de alpacas. Sí, sí, hemos dicho Penedés, no Perú. Y es que esta bodega de vinos ecológicos monovarietales cría alpacas desde 2016 y si la visitas, podrás tocarlas e incluso darles de comer. La finca de las bodegas Can Marlès está situada en el Parque Natural del Montmell y cuenta con dos alojamientos turísticos en dos masías típicas catalanas, con más de quinientos años de historia, y completamente reformadas para que te aísles del mundanal ruido. Y de paso, podrás descubrir vinos de algunas uvas autóctonas que son difíciles de encontrar y que son muy especiales.